Un curso de civismo en Os Tilos
Santiago
La Casa Común responde a las dudas con un funcionamiento ejemplar
29 Jun 2014. Actualizado a las 07:00 h.
La Casa Común de Os Tilos (Teo) es un espacio municipal compuesto por tres módulos transportables de diferente tamaño destinados a actividades diversas. El más grande fue reconvertido en una biblioteca vespertina gestionada por el personal de Cacheiras y en el que eventualmente los vecinos pueden disfrutar de actuaciones musicales en formato acústico. El pequeño fue utilizado en su momento por el proyecto educativo Preescolar na casa y ahora es un espacio vacío sin actividad continuada pero disponible para la celebración de eventos como cursos o reuniones. Por su parte, el mediano, que en su momento solamente acogía la sección de literatura para adultos, albergó un experimento durante este curso.
El día 4 de noviembre abrió sus puertas de 9 a 14 horas sin ningún tipo de tutela. La Policía Local, que suele regular el tráfico a la entrada y a la salida del colegio público que se encuentra a escasos 100 metros, fue la encargada de abrir el módulo y habilitarlo para su uso (encender las luces, la calefacción y disponer la prensa del día). Desde ese momento los vecinos de Os Tilos dispusieron libremente de una instalación municipal con prensa y repleta de narrativa adulta. En lugar del trabajador de turno, un cartel apelaba al civismo. Y una bandeja con dos tipos de formularios invitaba a los usuarios a hacerse socios de la biblioteca y dejar tanto sugerencias como quejas.
Actualmente, este equipamiento ya funciona con el horario de verano, por lo que la Casa Común (biblioteca incluida) abre únicamente de mañana. Con los años ha quedado claro que por la tarde los vecinos prefieren la piscina, que también cuenta con su particular Bibliopiscina con literatura infantil y prensa.
Tras las buenas sensaciones obtenidas durante estos primeros nueve meses está previsto que después del verano la Casa Común prosiga con su funcionamiento. Y es que durante este tiempo no ha habido desperfectos y no se han acusado más faltas de material que algún suplemento de periódico o revista de vez en cuando, pero como sus responsables reconocen, es algo anecdótico.
reportaje los vecinos tienen libre acceso al centro sin vigilancia