Con otra capital en mente
Santiago
Los políticos compostelanos abrieron anoche la campaña electoral pasando de puntillas por los problemas de la ciudad
22 Feb 2008. Actualizado a las 02:00 h.
La capital de Galicia fue anoche el escenario de una pegada de carteles que poco tuvo que ver con la ciudad. Poco o nada. Solo María Jesús Sainz, candidata al Senado del PP, se acordó algo de Santiago. En una plaza de O Toural con cien personas recordó que Rajoy nació allí y que es el único candidato capaz de sacar adelante el mausoleo de la Ciudad de la Cultura.
Su compañero y candidato al Congreso, Gerardo Conde Roa, llamó a los suyos a «la unidad» -previamente se había dado un abrazo con David Pillado- y pidió el voto para «el único candidato que no va a negociar con los terroristas».
En el feudo socialista por excelencia, la plaza Roxa, 300 parroquianos se reunieron para escuchar las arengas del candidato local al Congreso, Ceferino Díaz. «Sodes a nosa esperanza -le grito al público-. Eles teñen a Esperanza Aguirre e xa vedes, non hai cor -le gritó al PP-». Por eso, llamó a una movilización masiva y a apostar por un gobierno y un presidente «solidario fronte á intolerancia e á volta ao pasado».
Díaz parecía estar escuchando a Conde Roa cuando pedía que se le negara el voto «a quen pasou catro anos falando de terrorismo e de que España rompía e lembrou agora que o café custa 25 céntimos máis». El conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio y el alcalde Xosé Sánchez Bugallo no perdieron la ocasión de dirigirse a las bases socialistas.
El discurso nacionalista tampoco tuvo mucho de compostelano, salvo por el hecho de que la anfitriona en el hotel Araguaney fuera la concejala Elvira Cienfuegos, también candidata al Congreso. Tanto ella como el cabeza de lista de la provincia, Francisco Jorquera, y el portavoz nacional del BNG, Anxo Quintana, animaron a los 300 nacionalistas presentes a «votar como galegos». No, no anunciaba alguna cadena de supermercados.
Los nacionalistas aseguraron que esta es la primera oportunidad que tiene Galicia «de ser chave no goberno do Estado» y de estar en igualdad con «as outras nacións do Estado, Euskadi e Cataluña».