Los paraísos de Carpanta
Santiago
El poco tiempo disponible a la hora de comer empuja a los compostelanos a buscar las mejores ofertas
08 Mar 2003. Actualizado a las 06:00 h.
?s evidente que para comer barato, y sano, lo mejor es darle el gusto al estómago en casa. Pero el poco tiempo de que dispone la sociedad de hoy en día obliga a muchos a castigar el bolsillo de forma constante. Al dilema de hacer cuentas todos los meses para calcular el gasto e intentar ajustarlo al máximo a la economía particular, hay que sumarle la eterna pregunta: ¿Dónde como? Hasta Carpanta se pondría las botas en alguno de los locales con los menús más baratos de Santiago Aunque la mentalidad actual, como si de un juego de formar parejas de cartas se tratase, empuja a relacionar la comida barata con los estudiantes, cada vez son más los que se apuntan al menú, a poder ser con ingredientes caseros, y por una media de 6 euros. En caso de que la factura sea inferior a esta cantidad, mejor que mejor. La cartera sonríe y el comensal abandona el establecimiento con la firme promesa de volver.Juan lleva poco tiempo en la ciudad. Funcionario de profesión, y poco amante de ponerse manos a la obra en la cocina, cada día después de la jornada laboral se lanza a la calle en busca del clásico cartel, a las puertas de un restaurante, que le haga sonar las tripas y relamerse los labios antes de cruzar el umbral de la puerta. Entre sus preferidos se encuentra Casa Manolo, un clásico de la ciudad que lleva más de medio siglo dando de comer, sobre todo, a peregrinos, estudiantes, y turistas. Claro que si de lo que se trata es de ponerse las botas por poco dinero la mejor opción son los comedores universitarios. Por 3,80 euros, tres platos, bebida, pan y postre incluidos. Pero para aquellos que no busquen cantidad, La Zíngara oferta un menú joven por 3,90; el Auditorio de Galicia pone sobre la mesa generosos platos combinados por 4,50 euros; y el restaurante Montoto, una excepción en este recorrido por el centro turístico, permite al comensal salir satisfecho por 5,10. Estos son sólo algunos de los cientos de establecimientos que día a día preparan otros tantos menús para aquellos que no disponen de tiempo o que la cocina les provoca alergia.