La Voz de Galicia

Escobar, testimonio de una época

Santiago

Mercedes Rozas

02 Nov 2002. Actualizado a las 06:00 h.

En poco tiempo hemos tenido en Compostela buenos ejemplos expositivos de modestos pioneros de la fotografía que convirtieron su silencioso trabajo en testimonio objetivo de la memoria. En pueblos y ciudades pequeñas, cerrados a toda influencia extranjera, ejercieron su oficio y alcanzaron con una rudimentaria técnica captar la temporalidad del momento. Luis Escobar fue uno de estos profesionales que logró reflejar el espíritu de su época a través de fotografías que funcionan no sólo como documento sino también como ensayo. Estamos en los primeros años del siglo XX, y por su estudio de Albacete pasan familias, toreros, ciclistas, mujeres disfrazadas para el carnaval y niñas con puntillas. Todos situados ante el mismo decorado: estampado con palmeras y clásicas arquitecturas. Mantienen poses estudiadas, edulcoradas con una ingenuidad que es necesario entender en el contexto de retratos de provincia. Cuando Escobar lleva la cámara a la calle se convierte en fotógrafo de la vida. Registra, entonces, a colectivos en plena fiesta, en procesiones, en sus lugares de trabajo, en plazas de toros o ante el tópico icono del lujo: el coche. En las imágenes de exterior, en muchas ocasiones, se improvisan los escenarios con macetas, alfombras, colchas o sillas. Tratados con dignidad, los personajes se dejan fotografiar sin saber que están haciendo historia. Un auténtico poema visual lo constituyen las instantáneas de la Agrupación Socialista de Villalgordo y Las Señoritas del Alto de la Villa. Ambas forman parte de una España profunda que sobrevive, peor que mejor, en los años de preguerra. Escobar no se ciñó a plasmar como fotógrafo ambulante la realidad de su pueblo. Su vocación le hizo experimentar nuevos procedimientos interviniendo, ampliando y coloreando las fotografías, incluso manipulándolas para conseguir creativos fotomontajes. Es el álbum selecto de un meritorio trabajo, sólo interrumpido por la guerra civil, que se mantuvo activo desde los veinte hasta 1963, año de su muerte.


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