El trazado propuesto para el nuevo periférico, en el tramo entre Roxos y Bríns transcurrirá sobre la actual carretera de Noia en su primer kilómetro, para desviarse después por el monte. El rechazo saltó precisamente en este primer tramo, donde inicialmente sería preciso expropiar varias viviendas de los núcleos de Roxos y Quintáns, mientras que el resto quedarán afectadas por una reserva viaria de sesenta metros (treinta a ambos lados), al tratarse de una carretera del futuro cinturón oeste del Ministerio de Fomento. Esta afección supone la paralización urbanística de la zona, según los vecinos. Éstos también destacan el hecho de que también se verán afectados los accesos a las instalaciones deportivas, el campo de la fiesta y la iglesia parroquial. Los vecinos se verán obligados a utilizar vías de servicio para sus desplazamientos habituales.
Lo más lamentable para los vecinos y también denunciado por el grupo popular, es que el trazado ahora propuesto fue una corrección a la alternativa inicial planteada por la Dirección Xeral de Obras Públicas en su avance de plan sectorial de Infraestructuras, presentado en mayo del año pasado. Dositeo Rodríguez aseguró que el gobierno local es el responsable de esta alternativa, que afecta a los vecinos de Villestro.
Una situación similar están viviendo estos días los vecinos de los núcleos de Son, Rebordaos y Escarabuña, donde el trazado del nuevo periférico también les afecta tanto a las propiedades como a la unidad de la parroquia. Estos vecinos también presentarán alegaciones al trazado y asimismo reclaman que el recorrido se desvíe por el monte, en dirección a la planta elevadora del Tambre. lo que permitiría salvar sus casas.