RÚA DO VILAR
Santiago
MARCOS S. PÉREZ MI CALLE
20 Aug 2001. Actualizado a las 07:00 h.
El Vilar es la calle por excelencia de Santiago. Es la favorita de los turistas, la más famosa. Y a pesar de todo, los compostelanos prefieren la rúa Nova. Yo también. Me parece más acogedora, más guapa, una calle amiga. Sin embargo, ¿cómo olvidarnos del Vilar? Aquí se cumple mejor que en ningún otro lugar lo que dijo García Márquez al ver lo bien que se combinaban diferentes estilos arquitectónicos en Santiago, «la ciudad parece haber sido construída por la mano de una sóla persona». ¿Y cómo no hablar de los soportales de dos pisos de su comienzo en Platerías? Unos soportales altivos, nobles, ominosos incluso. A finales del siglo XIX el ayuntamiento compostelano prohibió la construcción de nuevos soportales y derribó los que pudo. Así, desaparecieron los del Franco y la Acibechería, antes calles totalmente cubiertas, y gran parte del Vilar y la rúa Nova, manteniéndose sólo los de las casas de gran antigüedad. Se intentaba evitar que los ladrones al acecho encontraran cobijo tras las columnas. Pero se cargaron también los besos fugaces y escondidos de los enamorados, las ventanitas (en el suelo del primer piso) por las que las criadas espiaban a los estudiantes que pasaban y un techo público en el que guarecerse de la lluvia. redac.santiago@lavoz.com