La Voz de Galicia

ROSALÍA DE CASTRO

Santiago

M. G. REIGOSA MI CALLE

21 Jun 2001. Actualizado a las 07:00 h.

Mi calle será en esta ocasión dos calles con el mismo nombre: Rosalía de Castro. En Santiago y en Milladoiro. Ruta de paso para el que suscribe en cientos de ocasiones, más por obligación que por devoción. Antes de que se estrenase el periférico, el acceso al centro de la ciudad desde el sur pasaba, casi indefectiblemente, por la rúa de la poetisa. Un vial que es arteria tan relevante como escasamente edificante en su triste aspecto, gris, constreñido, diría uno que incluso industrial. Oprime la rúa el espíritu del paseante, por su frenesí de tráfico y por su asfixiante oscura complexión. Tres kilómetros más adelante, en Milladoiro, otro viario relevante. Tampoco allí el urbanismo ha sido generoso con la memoria de la escritora. Más luz, más tráfico, semejante caos, una mediana que es como una falla invertida y unas aceras que merecen capítulo aparte. Uno sospecha que, tras la última remodelación viaria, nadie se acordó de las aceras en los planos. Porque el trazado a escala podría ilustrar el itinerario de las etapas del Tour de Francia. Premio para quien encuentre un recorrido con tantos toboganes. Sin olvidar los escalones. Algunos, de tal calibre, que precisan vallas protectoras. Todo un esfuerzo de imaginación. mreigosa.santiago@lavoz.com


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