La Xunta solo tiene dos edificios vacíos para ceder a la Universidad
Pontevedra
El rector prepara para Educación un informe con los metros que necesita Bellas Artes para poder trasladarse
22 Nov 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Los pinceles se entremezclan con los lienzos en blanco y con los moldes de las esculturas en el viejo cuartel de San Fernando. No hay más espacio para crecer. La única esperanza a la que se pueden acoger ahora en la facultad de Bellas Artes es que la Xunta encuentre un edificio público y vacío para trasladarse, tal y como propuso esta semana el rector de la Universidad de Vigo, Alberto Gago. Sin embargo, la Administración solo dispone de dos posibles ubicaciones para efectuar esta mudanza y oxigenar una titulación axifisiada por el estancamiento en la cesión de los terrenos de Tafisa.
Uno de ellos es un pequeño local en la calle Germán Adrio, de escasos metros cuadrados, que hasta la construcción del edificio administrativo de Campolongo acogía el Registro Civil. La otra opción es el inmueble que albergaba la delegación provincial de Presidencia, Cultura y Medio Rural, y que ocupa casi seis mil metros cuadrados en el número 47 de Benito Corbal.
Gago prevé entregar esta semana al delegado provincial, José Manuel Cores Tourís, un informe con los metros cuadrados que necesitarían para trabajar con holgura y poder optar a nuevos másteres en cuanto se abra el mapa de titulaciones en el 2010. El rector, que esta semana visitó a Rafael Louzán y Tourís en busca de suelo, baraja una nueva posibilidad, para la que urge menos espacio y que pasaría por trasladar la Escuela de Restauración, y ceder a Bellas Artes ese espacio de forma provisional hasta que los 20.000 metros cuadrados de Tafisa pasen a manos de la Universidad y el Edificio das Artes se pueda hacer realidad.
Más metros para restaurar
La directora de Restauración, titulación dependiente directamente de la Consellería de Educación, Adelaida Lorenzo, asegura que la Universidad no se ha puesto en contacto con ella para comentarle esta posibilidad, pero asegura que ellos también necesitan más suelo. «El planteamiento de Alberto Gago podría estudiarse y ver si hay más espacio en otro lugar», asegura. Los 70 alumnos de esta titulación ocupan cerca de 2.000 metros cuadrados, que según Lorenzo habría que duplicar. Por ahora es una demanda que está latente, pero puede despertarse si las autoridades académicas le conceden el próximo año la categoría de grado. Si esto ocurre, en el año académico 2010-2011 arrancarían con cuatro cursos.
La posibilidad de asumir el próximo año el máster en Arte Contemporáneo tienen en vilo al decano de Bellas Artes, Ignacio Barcia. «Estamos muy agobiados y a partir del próximo año más. Solo espero que las negociaciones del rector vayan por buen camino. Hay que trabajar con las Administraciones para buscar soluciones», explica, mientras reconoce que abarcar el edificio de Restauración es una «solución a muy corto plazo».
¿Pero qué ha pasado con el resto de delegaciones de la Xunta cuando se construyó el edificio de Campolongo? Algunas han cambiado de manos sin salir de la Administración. Así, Educación es ahora potestad de la Diputación, el edificio de Facenda en la calle Michelena ha pasado a titularidad municipal, mientras las sedes de Sanidade y Política Territorial, en la avenida de Vigo y Alcalde Hevia, siguen en activo. Cores Tourís avanzó esta semana al rector, que a pesar de trasladar su petición a la consellería de Educación, la idea de ocupar un edificio de la Xunta era una gestión difícil de lograr en Pontevedra por las características que necesita la institución universitaria.
A la urgencia de reubicar Bellas Artes para que pueda crecer, se suma la necesidad de ejecutar la cesión de los terrenos de Tafisa para que el campus aumente los 60.000 metros cuadrados de los que dispone desde que se puso la primera piedra en A Xunqueira. La falta de suelo imposibilita, por el momento, optar a un nuevo grado cuando faltan dos meses para que se abra el mapa de titulaciones.