Tras una temporada en las Islas Canarias, donde finalizó sus estudios de Diseño Gráfico, decidió volver a Pontevedra, su ciudad, para trabajar. Y lo hace por partida doble. Entre semana, como dependienta; y las noches del fin de semana, Yolanda es camarera, en el Maremagnum, en Sanxenxo.
-¿Como compatibiliza estas tres facetas de su vida?
-Mi interés por el diseño y la moda me llevó a querer conocer el negocio sobre el terreno. Me surgió la oportunidad de trabajar en Bershka y la acepté. Durante la semana trabajo en la tienda y el fin de semana...
-Aquí, en lo que será a partir de ahora el epicentro de la marcha de las Rías Baixas
-Sí [se ríe]. La noche me ofrece la posibilidad de conocer a mucha gente y de tener unos ingresos extra. Es una forma atractiva de compatibilizar ocio y trabajo.
-¿Y qué tal va?
-Los locales de copas en Sanxenxo se preparan para la Semana Santa y han empezado a trabajar con buenos resultados. Se nota que la gente quiere dejar atrás el invierno y meterse de lleno en el ambiente veraniego.
-¿Aquí, en el Maremagnum, ya se vive ese ambiente?
-El local está en un lugar envidiable, a pie de puerto deportivo, con una terraza que invita a vivirla tanto por la tarde como por la noche, buena música y ganas de diversión. Va a ser un buen verano. Se nota.