El cableado aéreo que todo lo invade
Pontevedra
Teresa Casal pretende soterrar los tendidos eléctricos y telefónicos en los próximos cuatro años mediante convenios con Industria y las empresas de servicios
26 Jan 2008. Actualizado a las 02:00 h.
El centro histórico de Pontevedra inició hace una década un imparable proceso de rehabilitación continua de espacios públicos y edificios, de renovación de servicios y de revitalización social y comercial. Incluso ha sido pionero en nuevas dotaciones de gas y comunicaciones por cable de R. Sin embargo, todavía no ha conseguido librarse de uno de los signos de deterioro ambiental más llamativos: los tendidos eléctricos y telefónicos aéreos que recorren las fachadas de edificios y sobrevuelan las calles.
La canalización subterránea de esa maraña de cables fue en los años 90 uno de los objetivos incumplidos del plan Urban por falta de suficientes recursos económicos y, después, figuró en prácticamente todos los proyectos de reforma urbana impulsados por el Ayuntamiento. Pero lo más que se hizo fue reducir su impacto en algunos puntos cuando se cambió la iluminación del casco antiguo y la preinstalación de las conducciones para los diferentes servicios de gas, cable, telefonía y alumbrado público en las calles que fueron objeto de reforma.
El problema son los enganches y conexiones a las casas, tanto de Fenosa como de Telefónica, que serpentean a su anchas por las fachadas, en ocasiones con un desprecio absoluto por el patrimonio histórico.
Las soluciones son complejas, además de muy costosas, y de hecho son pocas las ciudades monumentales españolas que tienen resuelto este problema. Santiago de Compostela, que es Patrimonio de la Humanidad, está más o menos en la misma tesitura que Pontevedra, pendiente de un plan para enterrar el cableado a partir de una experiencia piloto.
La concejala socialista Teresa Casal, como nueva responsable del centro histórico pontevedrés, está dispuesta a conseguir el soterramiento del cableado en los próximos cuatro años por medio de convenios con la Consellería de Industria y con las empresas suministradoras, como Fenosa, Telefónica y Gas Galicia. Es uno de los objetivos que se ha marcado y ya ha iniciado los contactos pertinentes.
Según sus planes, la eliminación de los cables comenzaría por la calle Real y otras vías ya reformadas, para continuar por Isabel II, San Román y Manuel Quiroga , estas dos últimas pendientes del inicio de las obras de mejora integral, incluido el soterramiento del cableado eléctrico y telefónico, según el proyecto que se va a ejecutar.