La Voz de Galicia

Espectáculo para los sentidos

Pontevedra

Leopoldo Centeno

Desde mi butaca | Circo Acrobático Nacional de Pekín

24 Aug 2006. Actualizado a las 07:00 h.

Patrocinado por Caixanova, ha tenido lugar un inusual espectáculo a cargo del Circo Acrobático Nacional de Pekín que ofreció una amplia muestra de los números más emblemáticos de su repertorio: un show inenarrable, difícilmente explicable con palabras, de espectacular resultado; una amalgama entre acrobacias tradicionales, ballet, ópera, teatro chino y circo. Sus números constituyeron una representación de artes marciales combinadas con intervenciones de saltimbanquis, gimnastas, acróbatas, contorsionistas, equilibristas y atletas, perfectamente coordinados. El espectáculo denominado Dreams se inició con un telón de fondo de la Gran Muralla China en el que un cuerpo de baile de 15 personas ofreció una danza tradicional como ceremonia de apertura, apoyada en una excelente banda sonora, que constituyó un número espectacular. El siguiente cuadro conformó un pas de deux, entre balletístico y acrobático, donde un vigoroso portor y una liviana partenaire desafiaron las leyes del equilibrio. A continuación, un grupo de seis artistas con platos chinos girando sobre varillas en ambas manos, realizaron su exhibición danzando y contorsionándose, haciendo inverosímiles equilibrios sobre la cabeza y hombros del portor y sin dejar de mover los platos; asimismo, tres jóvenes subidos a una barra y a hombros de una portadora; admirable. Luego, ocho guerreros danzando acrobáticamente, ondeando una bandera y dando saltos en diagonal al escenario; realizaron una escalera humana y concluyeron el cuadro con 16 artistas formando rombos en tres niveles de altura. El siguiente número consistió en una solista en la cuerda floja efectuando diversos equilibrios; subida a una escalera, luego sobre un monociclo y otro más pequeño manejando con las manos los pedales, boca abajo; siempre balanceándose y columpiándose sobre la cuerda floja; llamativo. Contorsionismo El siguiente ha sido uno de los números más admirados: el contorsionismo con copas de vidrio a cargo de una pareja femenina sobre una plataforma circular, franqueadas por ocho danzantes: equilibrios con juegos de copas en ambas extremidades y cabeza, en inverosímiles posturas, a la vez que girando sus cuerpos increíblemente. Finalizó la primera parte un grupo de 8 artistas realizando diversos saltos con aros chinos; luego, dos aros situados en el centro del escenario, fueron cruzados por su interior por los saltadores, hacia delante y hacia atrás; aumentó la dificultad con tres aros, cual auténticos saltimbanquis, pasando y cruzándose; finalmente, con 4 y con 5 aros. En la segunda parte hubo números espectaculares como postes verticales, el palo del rey mono, contorsionismo sobre sillas elevadas, destreza en bicicletas y despedida: una traca final con 30 participantes. Un auténtico espectáculo para los sentidos. Excelente música exótica al gusto occidental, vestuario colorista y sumamente vistoso, adecuada iluminación, ritmo, sorprendente actuación artística y lleno absoluto, conformaron un éxito sin precedentes.


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