El trayecto de la protesta
Pontevedra
Crónica | Movilización por el acceso al hospital Si no se cambia el proyecto, los accesos a las instalaciones médicas de O Salnés atravesarán Rubiáns. A los vecinos no les gusta la idea. Ayer explicaron sus razones ante el centro hospitalario
23 Apr 2006. Actualizado a las 07:00 h.
?ualquiera que se dirija al Hospital do Salnés dejará atrás en su camino numerosas pancartas. Algunas advierten de que Rubiáns está en lucha. Otras aclaran el motivo de esa batalla vecinal: la disconformidad con el acceso al hospital que proyecta construir el Ministerio de Fomento. Por si esos mensajes no fuesen suficientes, los vecinos de Rubiáns decidieron sacrificar su tarde de domingo y, a las cuatro, se plantaron ante el centro sanitario. En dos grandes sábanas llevaban escrito un mensaje claro: «Outro acceso ao hospital é posible. Salva as vosas vidas e as nosas casas». Alrededor de cuarenta personas flanqueaban las pancartas. Algunas de ellas recorrían el aparcamiento del hospital repartiendo unos folletos en los que explican las razones de su oposición al trazado previsto, que arranca con una gran rotonda en el lugar de Lago. Argumentos Según los vecinos, el recorrido diseñado por Fomento no tiene ni pies ni cabeza. De hacerse realidad, los usuarios que se dirigiesen al hospital tendrían que hacer más de un kilómetro de camino que luego deberían desandar, ya que el vial se aleja primero del centro sanitario y obliga a dar la vuelta. «Eso xenera retrasos innecesarios, especialmente graves en caso de urxencia». El acceso transcurriría, además, por una vía de servicio que cruza la aldea de Lago y que generaría en ese tranquilo entorno un indeseado problema de seguridad vial. Por no hablar de las viviendas que se quedarán bloqueadas si se saca adelante la obra. Los vecinos se han cansado de pelear en los despachos. Allí han ganado algunas batallas, como la librada para lograr el apoyo unánime de la corporación vilagarciana a sus reclamaciones. Sin embargo, de poco les ha servido. Hasta ellos sólo llegan rumores de que «lo hemos conseguido», pero ningún compromiso firme, ninguna noticia oficial. Por eso ayer salieron a la calle. Porque no creerán en su victoria hasta que un documento firmado y sellado les permita dormir tranquilos.