HEMEROTECA Ruiz-Giménez, acusado por la Falange tras la refriegas universitarias de Madrid
Pontevedra
SUCEDIÓ EN 1956
11 Feb 2006. Actualizado a las 06:00 h.
Los incidentes del día 9 de febrero de 1956 en Madrid, con motivo de una conmemoración falangista, en los que resultó gravemente herido el estudiante Miguel Álvarez, miembro de una centuria del Frente de Juventudes, dieron motivo al Gobierno para suspender varios artículos del Fuero de los Españoles y efectuar numerosas detenciones. En el punto de mira de la Falange, que tenía ya confeccionadas varias «listas negras» de elementos marxistas, estaba el propio ministro de Educación Nacional, Joaquín Ruiz-Giménez, al que se acusaba de blando y de haber llevado a varios rectorados de importantes universidades a amigos suyos demasiado «liberales», como fueron Pedro Laín Entralgo y Antonio Tovar. Por medio estaba el capitán general de Madrid, Rodrigo, viejo africanista y militar de rompe y rasga, quien advirtió a los mandos de la Falange: «Aquí no se mueve ni Dios y a la primera muestra de querer tomarse la justicia por su mano, saco los tanques a la calle». De la vida, pues, de este estudiante, que tenía una bala alojada en la cabeza, dependía la salud de la dictadura.