Vender cambio en el mercadillo
Pontevedra
En directo | A pie de calle BNG y PSOE se plantan durante horas a la entrada del recint0 ferial a la caza del voto amante de las gangas
08 Jun 2005. Actualizado a las 07:00 h.
Son las 9.45 horas y el alcalde, Miguel Fernández Lores, inicia la calurosa jornada repartiendo propaganda a los más madrugadores en la caza de gangas de la feria. -Teño un acto na Deputación ás 11, se justifica mirando su traje gris negro. Lores ironiza luego sobre «os pantalóns de verán» de Luís Bará, tras reparar en el grueso tejido que viste el concejal de Cultura. -Pantalones, todas las tallas, a cinco euros, oiga, grita a sus espaldas un feriante, cual si hubiera escuchado alcalde. Bará no se da por enterado. Había un cierto morbo por saber si la comitiva del BNG se mezclaría con los feriantes, tras las tensiones del colectivo con el Concello. Al final, nadie se mueve de la entrada. -Nós sempre o fixemos aquí, argumenta Lores. El escenario escogido para el reparto de la propaganda está adornado por cuatro carretillas cargadas con ristras de ajos, toda una disuasión a prueba de cualquier meigallo. Los flancos, más débiles, están cubiertos por sendos puestos de guisantes y cebollas. En medio de este decorado, Carme da Silva, la concejala llamada a suceder a Salomé Álvarez, se esfuerza ante los transeuntes por hacerles ver que el BNG abre «a oportunidade do cambio que necesita Galiza». Impasible ante el mercurio Bará, impasible ante el mercurio -el del termómetro, claro-, que sigue subiendo, mantiene la americana puesta y se especializa en el público de mayor edad. Nieves Cuéllar, con gesto amable, se sitúa en la retaguardia del grupo y no duda en hacer un segundo intento en los casos de rechazo inicial. -Camiseta, algodón puro, oiga, cien por cien, oiga. La tiramos, oiga. Sólo dos euros. -Chicas, todas a la tercera planta. A tres euros. -Zapatos de piel, diez euros. -Mirad que regalos tenemos hoy... Pasa poco más de media hora y el coche-sintonía del BNG ya ha dejado paso al del PSOE. «Vota Emilio Pérez Touriño para que ninguén se teña que ir», se oye en la zona dominada por el monumento a Rosalía. La gente va y viene. En la comitiva socialista aparecen Rita Doval y José Antonio García Lores. Preso de un móvil en una mano y de las bolsas de propaganda en otra, Cáceres se ve obligado a saludar con movimiento de mentón acorde con su natural parsimonia. -Venimos de Lérez y la gente está muy receptiva, nos acepta muy bien. Lo cierto es que a la entrada de la feria -el PSOE tampoco pasa del acceso- hay de todo. Quien toma la propaganda y quien no, quien coge la bolsa con una sonrisa y quien la rechaza con visible gesto de incomodidad. -No se puede seguir haciendo este tipo de campaña. Hay que cambiar la ley electoral e implantar distritos para acercar la política a la gente, asegura otro de los congregados. Un feriante deja el puesto y se aproxima a Cáceres. -ZP cae argún punto con tanto diálogo y er Rajoy está ahí... Ahora, yo siempre tiro pa vozotro y hablo a-lo-de-ahí [resto de feriantes] to lo que puedo de ZP. -Camisetas a dos euros, oiga, las tiramos...