Crímenes de la imaginación
Pontevedra
Reportaje | Cuando la ficción supera a la realidad Violaciones, degollamientos, raptos de niños... Son algunos delitos que numerosos vecinos han situado estos días en la comarca pero que nunca se llegaron a producir
12 Nov 2004. Actualizado a las 06:00 h.
?Unos ciudadanos de la Europa del Este secuestran a una niña de tres años en un local comercial». «Aparece una joven degollada en el lago de Castiñeiras». «Cinco chicos violan y matan a una muchacha»... Podrían ser titulares de cualquier periódico local y, de hecho, han sido numerosas las personas que han asegurado que Pontevedra y su comarca han sido escenario de tales sucesos. La realidad demostró posteriormente la falsedad de tales aseveraciones. Tras la romería de Amil, un rumor comenzó a correr como la espuma: un grupo de veinteañeros había violado y, acto seguido, asesinado a una joven. El paroxismo llegó a su cenit cuando los vecinos empezaron a dar datos de la identidad de los agresores y acusaron a los medios de comunicación de silenciar el caso por presiones. Hace escasos días, varias llamadas telefónicas alertaron a algunos diarios de la aparición de un cadáver en las proximidades del lago de Castiñeiras. Pronto llegaron nuevos datos: la víctima había sido degollada, según unos, o descuartizada, en opinión de otros. A medida que pasaban las horas, aumentaban las informaciones sobre el caso y se filtraba el nombre completo de la supuesta fallecida. De este modo, había quien aseguraba que la muchacha llevaba desaparecida unos diez días y quien la situaba en Marín junto con su novio. No fueron los únicos sucesos fruto de una mente desbordante. A principios de esta semana, clientes de un establecimiento comercial manifestaron haber sido testigos de un intento de rapto de una niña. Según su versión, la pericia y la rápida actuación de los agentes de seguridad permitieron la detención de dos extranjeros en los aseos del negocio cuando ya habían rapado el pelo de la menor. Ninguno de estos tres episodios ha ocurrido o al menos las fuerzas del orden nunca han tenido constancia de ellos. Es más, un responsable de seguridad del local donde supuestamente se produjo el secuestro fallido reconoció días atrás que se trata de un rumor al que están habituados y que suele generarse, con ligeras modificaciones, cada año que pasa. Posible explicación De hecho, Pontevedra no es la única localidad gallega donde se han dado este tipo concreto de secuestros imaginarios. Así, centros comerciales de A Coruña, Vigo o Santiago de Compostela se han convertido en escenario de estas ya consideradas por muchos como leyendas urbanas, al mismo nivel que los cocodrilos que viven en alcantarillas, los fantasmas autoestopistas o los desalmados que reparten calcomanías impregnadas en sustancias estupefacientes -preferiblemente LSD- a las puertas de los colegios. Por su parte, fuentes policiales destacaron que el germen de tales chismes se encuentra, en muchas ocasiones, en hechos que sí se han producido en la realidad en otros lugares del territorio nacional o del extranjero. Incidieron en que existían bandas organizadas en el Levante español que habían llegado a secuestrar niños en centros comerciales. En este sentido, hay quien explica estos fenómenos amparándose en cuestiones psicológicas. Aducen que los autores de tales rumores se suelen situar como testigos o ubican a algún familiar como la persona que presenció tales hechos buscando, de este modo, un cierto protagonismo. Recuerdan lo sucedido hace años cuando numerosas personas vieron por televisión cierto vídeo sorpresa protagonizado por un cantante de éxito encerrado en un armario, una menor de edad, un caniche y un tarro de mermelada o nocilla. «Hubo mucha gente que afirmó tajantemente haberlo visto cuando nunca se produjo tal episodio», añadió uno de los especialistas consultados. Queda claro que, en ocasiones, la ficción cobra más entidad que la misma realidad.