El reparto de metros dificulta el acuerdo previo a la permuta del edificio sindical
Pontevedra
Comisiones y CIG quieren acometer cuanto antes la operación mientras UGT se muestra reticente El consenso entre las tres centrales es indispensable para buscar ofertas
11 Sep 2004. Actualizado a las 07:00 h.
La posibilidad de que los sindicatos abandonen en un futuro más o menos cercano el actual edificio de calle Pasantería es algo que en estos momentos está sobre la mesa, pero no está clara la fórmula. Por un lado está el informe del arquitecto del Ministerio de Trabajo, que el pasado mes de julio comunicó a las centrales pontevedresas su intención de desaconsejar, dadO el estado de conservación del inmueble, seguir invirtiendo dinero en reparaciones puntuales del viejo edificio. Esa intención se concretó en un informe firme y en la comunicación oficial del ministerio de Trabajo a los sindicatos en el sentido de que vayan adoptando decisiones para buscar la permuta. Ahí está, en estos momentos, el problema: en que los tres sindicatos mayoritarios -CIG, UGT y CC.?OO.- tienen que firmar un documento en el que acepten la posibilidad de la permuta. Ese documento, que alguno de los secretarios comarcales ya puso sobre la mesa este verano, no se ha firmado por las reticencias de UGT. Tanto CIG como Comisiones Obreras están plenamente de acuerdo en este asunto, y consideran que, vista la opinión del arquitecto de Trabajo, no queda más remedio que buscar otra ubicación a través de una permuta. Sin embargo, UGT no lo ve tan claro. En el fondo lo que subyace es una cuestión de operatividad, aunque hay quien prefiere tildarlo como una cuestión de imagen: el reparto de la superficie. En estos momentos, UGT tiene una posición claramente dominante sobre los otros dos sindicatos, ya que dispone de cerca de mil metros cuadrados en el viejo edificio. Más que los otros juntos, puesto que CC.OO. dispone de unos 450 y CIG, que fue la última central en llegar, apenas supera los 250 metros cuadrados. Resolver diferencias Estos dos últimos sindicatos quieren que una hipotética permuta resuelva esa diferencia y equipare a las tres centrales para que todas dispongan de un espacio «adecuado» -según Comisiones- o reparta la superficie según la representatividad de cada central en la comarca -es la propuesta de CIG-. A los responsables de UGT, por su parte, no les importa el espacio de que dispongan las otras dos centrales, pero no están dispuesto a acceder a una permuta en la que pierdan ni un solo metro con respecto a sus instalaciones actuales. Así las cosas, el acuerdo previo al estudio de la permuta esta lejano, porque UGT no está dispuesta a perder la posición predominante, en metros cuadrados, sobre las otras dos centrales sindicales con mayor representatividad en la comarca de Pontevedra.