El carnaval del arlequín
Ourense
La galería Visol se aproxima al entroido con la mirada multicultural de una exposición colectiva
08 Feb 2016. Actualizado a las 22:02 h.
«Detrás de la máscara de hielo que las personas usan, existe un corazón de fuego». Paulo Coelho.
La Galería de Arte Visol presenta el proyecto expositivo Carnaval, una mirada a través de los distintos lenguajes plásticos de los artistas que perfilan esta magnífica exposición.
Las explosivas obras de Raúl Diniz, a través de sus singulares texturas que elevan los rostros bifaces en sus dinámicas con radiante energía y se concentra en la rutilante instalación en la que presenta uno de los trajes diseñados por el artista para las comparsas de Sao Paulo.
Dos excelentes pinturas del extraordinario artista Antoni Lafayette, se presentan, siamesas, en su orgullosa mirada entre el cinismo burlón y la magnificencia, intensamente expresiva y de suprema calidad, tales como un excelente Biosbardo de Manuel Catoira, quien, a través de una técnica mixta en la el gran artista e insigne poeta introduce grafito, ceras, colaje, tinta, lápices de color y apuntes caligráficos experimentando con distintas texturas y materiales con una imagen sincrética de original creatividad y ternura.
La ironía expresiva de Xulio Rodríguez se manifiesta en dos hilarantes e inteligentes retratos realizados con trazo expresionista y modelado plano, de máxima elocuencia en su discurso excelente.
La persistencia de Warhol y Beuys como pioneros de los nuevos caminos estéticos y experimentales de los nuevos modelos creativos, diluyendo las fronteras estéticas del Póvera, arte conceptual o minimalismo, en los magníficos danzantes que oscilan pendiendo de un hilo y proyectando sus móviles sombras al compás de una samba mientras los bailarines no dejan de danzar, como reproduciendo un acto liberador y panteísta de exultante alegría multicolor y en la instalación Calavera de Pinocho de la serie Reliquias. Pintura, escultura de mestizaje de distintos lenguajes y procesos, de compromiso, de conciencia social, materializado en los objetos intervenidos y en la ironía distorsionante del carnaval de la vida y su carrusel de ilusiones.
Geles Baliño establece una crítica sociopolítica a través del humor de su inteligente instalación Agencia Tributaria utiliza el discurso conceptual para ironizar a través de sesenta caretas enfrentadas, amontonadas que muestran la anonimia del ciudadano como masa (el todo) y singulariza el hueco, como ausencia (por la parte).
Superadas las vanguardias y las neovanguardias, surge un arte intuitivo sin la resaca que dejaron tras de sí con un montón de cristales rotos, las crisis ideológicas posteriores al 68. El arte conjuga memoria, innovación y tradición investigando las raíces antropológicas particulares, los rasgos diferenciales de cada población, subrayando el valor étnico y reforzando su identidad cultural, rescatando imágenes del pasado, desenterrando tradiciones pretéritas y presentes en la idiosincrasia más ecléctica, desde la ambigüedad posmoderna.
En materia de imagen sorprenden las excelentes fotografías del gran artista Plácido Rodríguez y su talento extraordinario para arrancar del retrato el perfil psicológico, el alma del retratado y en materia antropológica-cultural el retrato Entroido do Ribeirao de Ana Iglesias, envuelto en un aura de misterio ancestral.
Ilaria Pergolesi introduce la vigencia de la máscara en el carnaval romano con una estética neorromántico.
Bajo un sol radiante que premoniza una primavera presentida, las mimosas amarillean y el meco es estandarte procesional de una laica romería de máscaras con tendencia al barroquismo en la alegría vitalista en el trazo orfebre del maestro Baltar para un grabado magnífico.
Leandro semioculta al arlequín de Picasso, revirtiendo esta obra con su caligrafía personal. Su excelente dibujo de habilidad hiperrealista y la tensión de sus texturas envolventes en el trompe l?oeil, en el equilibrio de luces y sombra, pliegues y rupturas, abrasiones y arañazos. Moreiras rinde tributo a nuestra antropología cultural en la figura del boteiro, reproduciendo la máscara y el motivo iconográfico, geométrico y multicolor del tocado. Disecciona el espacio mediante huecos perspectivos que compartimentan los volúmenes en planos de color, aislándolos y recupera en los contornos el protagonismo de la línea, investigando en la alternancia de planos vacíos y planos de textura intervenida por incisiones. Son espectaculares las esculturas de Rivada encarnación del entroido de Verín, en dos magníficos cigarróns monumentales que impresionan por la potencia expresiva y la alternancia de materiales resueltas por el gran escultor e investigador en el arte.
Las esculturas de Víctor Lorenzo, entre otros, componen esta recomendable exposición.