La Voz de Galicia

Cumpleaños

Ourense

Miguel Ascón L

31 Jan 2012. Actualizado a las 06:00 h.

os dos últimos años han sido frenéticos para José Manuel Baltar Blanco. Ayer celebraba su segundo aniversario como presidente del PP de Ourense y lo hacía solo unos días después de confirmarse como sucesor de su padre al frente de la Diputación provincial. Son muchas cosas para celebrar, pero Baltar Blanco no debe olvidar que le quedan por delante retos abrumadores en su primer cargo con responsabilidades de gestión pública.

El futuro presidente provincial hereda una institución con graves problemas económicos, en gran parte provocados por algunos servicios inmensamente deficitarios y de escasa utilidad. El centro ecuestre es solo un ejemplo, pero hay muchos más, como también los hay de buena gestión. El servicio de aguas y medio ambiente o el de recaudación funcionan bien y cumplen con la función primordial de las diputaciones, que es la asistencia a los concellos pequeños.

Si potencia este tipo de actividades se ganará el favor de los alcaldes, que necesitan una Diputación que les solucione problemas y no carreras de caballos para distracción de unos pocos. Y tener a los regidores en el bolsillo es especialmente importante para un José Manuel Baltar que, a diferencia de su padre, tendrá que soportar estrecheces económicas que le impedirán repartir subvenciones y contratos alegremente. Si, pese a ello, actúa con sentido común e inteligencia, tendrá mucho camino recorrido para reeditar su victoria de hace dos años dentro de otros dos.


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