Un expolítico que cosechó éxitos para el PP y dedicó un busto a José Luis Baltar
Ourense
23 Oct 2011. Actualizado a las 06:00 h.
«Seguiré en política si me lo piden mis padres, la Virgen y Baltar». En estos términos se expresaba José Antonio Rodríguez Ferreiro en febrero de 1999, muy poco tiempo antes de que el entonces alcalde de Os Blancos fuese obligado a presentar su dimisión. Tiempo atrás habían
empezado a perseguirle los rumores sobre los delitos que había cometido durante su cargo y la directiva provincial del partido acabó por recomendarle la que sería su marcha definitiva de la política. De poco le sirvió a Rodríguez Ferreiro gritar a los cuatro vientos que José Luis Baltar era como su «segundo pai», erigirle un busto en la plaza mayor del pueblo e incluso ponerle su nombre a la calle principal. Finalmente los escándalos, denunciados hasta por un sucesor del PP, terminaron por apartar de la política a este fiel «baltarista», que en su momento había sido una pieza clave dentro del aparato del partido. En las municipales de 1995 se llevó el 80% de los votos y bajo su mandato, Os Blancos fue el municipio con más militantes del PP por kilómetro cuadrado: 800 carnés del partido para un millar de censados. Tanto fue su fanatismo que llegó a organizar una manifestación contra el único edil de la oposición.