Chicos de primera división
Ourense
De paseo
20 Mar 2007. Actualizado a las 06:00 h.
Por amistad. Y por darle una alegría a un grupo de niños ourensanos. Los jugadores del Ourense Aloisio y Óscar Martínez no dudaron ni un momento cuando le sugirieron la posibilidad de ir a visitar a los alumnos de educación especial del colegio José García, en Mende. Los chavales -Jorge, Alberto, Óscar, Xabi y Hugo- estaban encantados. Las profesoras, también. Y es que no todos los días un futbolista visita tu colegio. Para los rojillos, un placer. Aloisio, melillense de nacimiento pero ourensano de camiseta, aseguraba que para ellos es el mejor entrenamiento. Lo decía al final de la visita: «Lo haces por los niños, porque ves que les hace mucha ilusión». Y él tiene experiencia: es uno de los fijos en las visitas de los jugadores del club al hospital, en fechas especiales. Algunos de los niños no descartaron citarse en O Couto. Hasta sudaron las camisetas que les regalaron. Fueron los nervios. Como decía uno de los pequeños: «Pues si llega a venir todo el equipo...» Quedan lejos aquellos tiempos en los que Emilio Vázquez aprendía a tocar el saxo en los sótanos de un hospital reconvertido en conservatorio. Todavía recuerda los azulejos del aula, que le tomó el relevo a la sala de autopsias del centro sanitario. Seguro que alguna anécdota parecida tiene su compañero Benito Torres, aunque en su caso el recuerdo sonará a música de violoncello. Son compañeros porque ambos son profesores del conservatorio de Ourense, que este año sopla las velas de su cincuenta cumpleaños. Pero cada uno de ellos es una mitad del dúo Saxcello. Ayer tocaron en el Principal donde estrenaron una obra, La estrechez del tiempo, compuesta especialmente para ellos por Julio Montero. Letras e historias Xesús Alonso Montero ha unido su condición de marxista a la de profesor de literatura y de esa fusión ha nacido el libro Intelectuais marxistas e militantes comunistas en Galicia (1926-2006), que ayer presentó en el Liceo. Junto a él estuvieron el director de Xerais, Manuel Bragado, y una de las personas a las que ha dedicado el libro: Manuel Peña Rey.