Pantomima
Ourense
CONTRAPUNTO | O |
04 Nov 2006. Actualizado a las 06:00 h.
EL PASADO viernes, los concejales del BNG de la capital ourensana enseñaron sus intimidades económicas. En comparecencia pública quisieron explicar su situación patrimonial. La acción, cuya intención de fondo es loable, no deja de ser una pantomima, una anécdota. Sería importante si ese fuese la decisión colectiva del BNG allá donde gobierna, llámese Xunta, Diputación o Concellos. Pero al hacerlo tan sólo el equipo liderado por Sánchez Vidal semeja un personalista brindis al sol de un político que ha ejercicio siempre su función en la oposición. Seguro que al ciudadano le tranquilizaba más que el líder nacionalista le explicase cuál será su compromiso y actitud con los vecinos cuando gobierne. Sería más oportuno que pormenorizase las medidas que piensa adoptar para que las paredes de la consistorial sean de cristal. Tiene en su debe haber unido su voto al PP para sustituir a orillas del Miño un espacio verde por hormigón para un centro comercial. ¿Fue esa la excepción que confirma la regla o va a ser la tónica cuando consiga el poder? ¿La construcción seguirá creciendo en altura con una salvaje especulación o mandará parar y se aplicará el mismo rasero para todos, sin privilegios? ¿Los funcionarios públicos estarán al servicio del público o serán un grupo de presión en el ayuntamiento? ¿Se doblegará ante los poderes fácticos de la capital o será el líder incorruptible de los cien mil ourensanos de bien? El dirigente del BNG haría bien en dejar sentados los criterios de transparencia y tolerancia que presidirán su acción de gobierno. Y no hace falta que vaya a un notario como el catalán Mas. Es suficiente que se lo diga al vecino a través de los medios de comunicación y que después cumpla. ¡No vaya pasar como pasó con las promesas del BNG de rebajar cargos en la Xunta y sustituir la parafernalia del oropel que tanto criticaban al PP!