La ley de la selva
Ourense
PENÚLTIMA | O |
13 Jul 2004. Actualizado a las 07:00 h.
LOS tribunales acaban de dictaminar el derribo del conjunto residencial de la plaza de San Antonio, en una sentencia destinada a ser declarada "inejecutable". A decir verdad, si la Justicia exigiera derribar todos los edificios ilegales habría que echar abajo más de medio Ourense. Es cierto también que la indisciplina urbanística crónica, que va convirtiendo la ciudad en una baturrillo mal planeado de perfiles imprecisos, responde a una compleja maraña de intereses entre los cuales no son los más pequeños aquellos que se derivan de la precaria financiación de los ayuntamientos. No ayuda mucho una lentísima justicia que difícilmente podría aplicar figuras como la paralización cautelar de proyectos dudosos, cuando puede tardar 14 años en dictaminar. Por eso creo que esta nueva sentencia seguirá el camino de tantas otras, y decaerá aplastada por el peso de los hechos consumados. Por eso, y porque en Ourense somos muy dados a crucificar sin miramientos a un ladronzuelo por un pequeño hurto, pongamos que en Carrefour, pero el político que da licencia para construir ilegalmente el mismo Carrefour nada debe temer: No se cumplirá la sentencia de los jueces y lo elegiremos alcalde.