La Voz de Galicia

Un domingo con Miranda

Opinión

Beatriz Pallas
Anna Wintour y Meryl Streep, como Miranda Priestly

29 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Durante años Pretty Woman lució la medalla de comodín más valioso de la televisión. Cada una de las emisiones de este icono de la comedia romántica, más de treinta, lograba que los espectadores se contabilizaran por millones. Hoy, con los cambios de consumo y las cifras menguantes de la programación generalista, hay títulos que bajan, pero no desfallecen. El pasado domingo, alentado por el márketing omnipresente, la veinteañera comedia El diablo viste de Prada logró una de las mejores cuotas de pantalla del día en la sobremesa de La 1: un 12,3 %, que alcanzó con 1,1 millones de seguidores. Desde el año 2006 es popularmente conocida la historia de cómo la película retrata el lado oscuro de la moda, o de las revistas de moda, y el discurso de cómo la tendencia de un jersey azul cerúleo que dictan las firmas de alta costura llega a los cajones de las ofertas. Todo el mundo conoce desde entonces a la pérfida Miranda, el personaje que democratizó a su eminencia Anna Wintour. Quisimos imaginar a la editora de moda irritada con su retrato en la pantalla, pero ahora se ha revelado que Wintour está encantada. Sabe, se lo han dicho, que el personaje sigue vigente y que la ha calado perfectamente, aunque ella siente que no es tan mala. Y lo ha encajado con deportividad y buen ojo para el negocio, sumándose a la promoción de la mano de Meryl Streep en la portada de Vogue.

 

 

 


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