La Voz de Galicia

Toda hora es artificial

Opinión

Jorge Mira
Un hombre sostiene un teléfono móvil con un gráfico sobre el cambio de hora en la pantalla.

06 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.

El Diario Oficial de la Unión Europea ha publicado el calendario de cambios estacionales de hora hasta el 2031. Ante ese anuncio, la Barcelona Time Use Initiative (un grupo de presión que quiere instalar a España en el huso UTC+0 fijo todo el año) reclama recuperar «nuestro horario natural, basado en nuestro huso geográfico». Así, en la costa mediterránea estaría anocheciendo en invierno en torno a las cuatro de la tarde. Parecen olvidar que, a nuestra latitud, lo natural es que cambia la duración del día a lo largo del año (por eso se cambia la hora). Pero lo preocupante es su error conceptual: ni la hora ni los husos son algo natural o intrínseco del planeta. Ni el metro, ni la milla son naturales, ni el grado Celsius, ni el Fahrenheit, ni el gramo, ni la libra… El ser humano crea escalas para medir tiempos, pesos o distancias y les asigna números de manera arbitraria. Lo importante no es el número en sí, sino que la sociedad se familiarice con él. El propio creador del sistema de husos horarios lo expresó claramente en 1884: «Todos reconocerán pronto la hora del mediodía, sea cual sea el número que marque el reloj, sea seis, como en los tiempos bíblicos, doce, dieciocho o cualquier otro».

 

A finales de junio el sol se pone en A Coruña a las 22.18, en Ámsterdam a las 22.08, en París a las 22.00, en Madrid a las 21.49 y en Brest a las 22.25. A finales de año, el sol sale al mismo tiempo en Berlín y Barcelona (a las 8.20), a las 8.35 en Madrid y a las 8.45 en París. Los amaneceres invernales de España, Francia y Alemania ocurren prácticamente al mismo tiempo, sea cual sea el huso. Los atardeceres veraniegos de Ámsterdam y A Coruña también coincidirán, sea cual sea el huso. Ninguna ley cambiará el modo en que la Tierra gira alrededor del Sol.

Un conocido cronobiólogo me soltó en un debate televisado que España estaba «mal» porque hacíamos las cosas una hora más tarde que los italianos. Me quedé perplejo. Parece desconocer que el Sol pasa una hora antes por Roma que por encima de Madrid y que, precisamente por eso, lo lógico es que hagamos las cosas una hora más tarde que ellos, sea cual sea el huso. Pero así estamos. Todavía hay quien cae en el famoso bulo de la «hora nazi», afirmando que en el San Juan de 1940 la hora alemana unificaba la Europa continental. Pues no: en marzo de 1940 España siguió al Reino Unido y Portugal, y en junio de ese año el reloj en Fisterra marcaba una hora menos que en Berlín.


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