Menos repetir y más IA
Opinión
16 Dec 2025. Actualizado a las 05:00 h.
En el momento que usted está leyendo esto, en la ciudad se San Francisco, en California, se están realizando dos millones de viajes al mes en taxis sin conductor. Esta industria que se acaba de implantar en EE.UU. también se está desarrollando y, con mayor rapidez, en ciudades de China. Y no ha producido una hecatombe en el sector de los taxis, todo lo contrario. Ante el aumento de la demanda con cero accidentes y bajas tarifas, hay más ocupados trabajando (desde programadores a personal de mantenimiento de vehículos).
Pero en Europa y España los vehículos sin conductor tardarán en llegar e implantarse; de hecho, están prohibidos. Aquí en Europa, le ponemos barreras legales, permisos, protección de datos y trabas burocráticas a la IA y a todo lo demás: ya sea aprobar un nuevo medicamento, estudios de impactos ambientales para construir un puente, desarrollar un nuevo plan urbanístico o implementar la digitalización en las empresas y la sociedad.
Así se explica que la productividad y la riqueza de Estados Unidos cada vez se aleje más de la de Europa. Sirva de ejemplo que solo cuatro de las 50 mayores empresas tecnológicas del mundo son europeas o que el PIB de China haya superado al de Europa en el 2021. Los países que progresan más son los que ganan en productividad —esto se consigue con un sector privado que produce y sobre todo utiliza las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC, también llamado digitalización), y ahora la IA— y que tienen una población que cuenta con conocimientos en estas materias.
Galicia goza de un sector TIC potente y desarrollado, que debe servir de granero de conocimiento para el tejido empresarial gallego, compuesto en más del 95 % de microempresas y autónomos. ¿Cómo? Desde la Xunta apoyando al este sector TIC y, después, utilizándolo para que oriente y dé servicios de consultoría y formación al tejido productivo. Ya se está trabajando en la ciudad de las TIC de A Coruña para transmitir conocimiento a las empresas gallegas del transportes.
¿Por qué no extender esta idea? Se podría transferir el conocimiento acumulado en las compañías TIC a pymes gallegas en tareas repetitivas (administrativos y contables, contestación y citas telefónicas, normativa legal o logística) y mejorar su modelo de negocio en temas de comercio electrónico, márketing, call-center, calidad energética… El conocimiento tecnológico no hay que buscarlo fuera, está en Galicia. La clave se encuentra en utilizarlo, difundirlo, enseñarlo y propagarlo hacia el tejido empresarial.