Estimada Ribera
Opinión
29 Jun 2020. Actualizado a las 05:00 h.
Estimada señora Teresa Ribera, le escribo estas líneas... Para alabar su encomiable obsesión por sumergir de golpe a este país en el ecologismo, el cuidado por el medio ambiente y la lucha sin cuartel contra los malos humos. Es lógico. Pero tenga en cuenta también los cadáveres que pueden sembrar el camino hacia esa revolución repentina. El radicalismo es útil para dar un golpe de timón y forzar cambios en la estructura económica, pero es imposible cambiar de un día para otro la política industrial de un país sin dejar tirados en la cuneta a miles de trabajadores. ¿Es eso lo que quiere? Necesitamos un tiempo de adaptación, de transición ecológica. En ninguna de sus comparecencias la he oído hablar de las industrias electrointensivas, y eso que de usted depende la regulación eléctrica en este país. Le ha cedido el protagonismo en un tema que parece resultarle incómodo a la ministra de Industria. Es un problema industrial, efectivamente, pero, sobre todo, energético. Por eso no puede ponerse de perfil, debe dar la cara. Reyes Maroto no se cansa de prometer incentivos que en el fondo dependen de usted, del dinero de su ministerio, y que no acaban de salir adelante. Primero las personas. Después los ideales.