Estudio y trabajo
Opinión
24 Jun 2013. Actualizado a las 07:00 h.
La clásica pregunta entre jóvenes al conocerse -¿estudias o trabajas?- no es válida, desde hace años, para los adolescentes alemanes. Y es que la mitad de ellos al término de la enseñanza secundaria inician una formación profesional que consiste en dos o tres años, dependiendo del título elegido, que combina clases teóricas con una práctica efectiva. Así, de los cinco días lectivos semanales, los alumnos reciben clases dos días en el aula y se incorporan a una fábrica, empresa o negocio los otros tres, para aprender el oficio que van a desempeñar.
Para la ministra de Trabajo, Von der Leyen, este consolidado sistema educativo es una de las causas del éxito de su país en la lucha contra el desempleo juvenil, que es del 7 %, frente al 56 % español. El sistema se ha potenciado en los últimos años. En la actualidad existen casi 350 títulos diversos. En Alemania, Suiza, Austria o los países nórdicos la formación profesional no es una educación B, para alumnos poco aventajados. Muchos altos ejecutivos han iniciado su trayectoria profesional a través de este modelo. El sistema dual teórico-práctico exige una notable colaboración entre la escuela y el mundo empresarial a través de las cámaras de comercio. España necesita un cambio cultural para valorar esta enseñanza técnica que -en todo momento, pero más aún en la actual crisis- puede servir para encontrar el primer trabajo.