La Voz de Galicia

Ahora sí se puede saludar

Opinión

Fernando Ónega

13 Jan 2012. Actualizado a las 07:01 h.

N o hay nada como alcanzar el poder para volverse templado, dialogante y hacer de la tolerancia una virtud de toda la vida. Lo que está pasando entre el PP y Amaiur es su mejor demostración y la constatación de que no hay rechazo que cien años dure. Siempre, con estas condiciones: que el más fuerte de los dos deje de ser aspirante y se vea en la necesidad de templarse para templar también al país. Cuando eso se produce, el repudio se transforma en apretón de manos. Y no hace falta que pase una década. Ni un año. Bastan unas semanas para que cambien las actitudes y las perspectivas.

Hagamos algo de memoria. Hace siete meses, alborozados celebrantes de la victoria municipal del PP se concentraban en la calle Génova y exigían la ilegalización de Bildu y echarlos de los ayuntamientos en que se habían instalado con más votos de los deseados. Días después, Bildu se hacía con el gobierno de San Sebastián, y un concejal del PP tuvo la «osadía» de dar la mano a otro electo de esa coalición proetarra, y por poco lo echan de Euskadi y de España: desde su partido le llamaron de todo, y el pobre hombre anduvo acomplejado, porque era poco menos que un traidor que saludaba y reconocía a un enemigo de la patria. Y no hace falta recordar la que le montaron a Patxi López (lo querían meter en la cárcel) por haber cometido el delito de hablar con los facinerosos de la entonces ilegal izquierda abertzale. Parece que estamos hablando de historias de otro siglo, ¿verdad? Pues están en periódicos recientes.

Por eso resulta muy aleccionador ver que el señor Basagoiti, jefe regional del PP en el País Vasco, recibió ayer en su despacho y saludó afablemente a un tal Pello Urízar, que es secretario general de Eusko Alkartasuna, partido legal, pero que, al decir de importantes cronistas, fue el vientre de alquiler prestado a ETA para colar a los terroristas en las instituciones. Y Mikel Arrekondo, el diputado de Amaiur que fue compañero de equipo de Urdangarin, declaró que su coalición mantiene ya una relación normal y natural con el Partido Popular en el Congreso.

¡Quién los ha visto y quién los ve! ¡Lo que va de ser oposición a ser gobierno! ¿Os imagináis lo que estaría diciendo esta mañana una parte muy notable de la prensa y bastantes dirigentes políticos si los interlocutores de Amaiur fueran socialistas? No hagáis muchos esfuerzos, porque ya se ha dicho: que hay una operación secreta de esos demonios llamados ZP y Rubalcaba, o que es el comienzo de un diálogo para hacer una coalición con los batasunos y entregarle a ETA el Gobierno de Euskadi. Eso está dicho, publicado y bendecido por quienes hoy están en el poder. ¡Dios mío, cuántos engaños nos han colado! ¡Cuánta manipulación!


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