La lógica etarra
Opinión
09 Jun 2007. Actualizado a las 07:00 h.
COMO cualquier violador de la legalidad, todo terrorista calcula costes y beneficios de la actividad. Riesgos reales de muerte y cárcel frente a retribuciones en poder, prestigio y aventura. El dinero y el estatus llegarán por añadidura. En España, ETA tiene un cuadro de incentivos muy estimulante. Mata sin ser respondida; el desiderátum de cualquier organización terrorista. Sin coste realmente decisorio. En España no hay pena de muerte, y sus víctimas no se han organizado para responder simétricamente, matando, en contienda civil, como en Irlanda. La probabilidad de muerte sólo se debe a impericia técnica en el manejo del instrumental; algo a subsanar con estudio y entrenamiento. El más eficiente del grupo, De Juana Chaos, que cumplió veinticinco objetivos, no penó ni un año por pieza cobrada. Mejor, imposible. Se presenta como víctima de la opresión y es considerado por un amplio grupo como héroe de la lucha de liberación nacional. Los jóvenes lo han comprendido enseguida; no mucho riesgo y altas retribuciones simbólicas en la edad de la utopía. Cantera inacabable para ETA sociedad ilimitada. El Gobierno no lo vio así; se cegó con el propio interés de poder apuntarse un tanto supuestamente decisorio en la contienda electoral. Del proceso de paz al arrase electoral. Ese fue el error de Zapatero. Los de ETA lo probaron en diciembre con la acción de la T-4. No eran prisioneros de su ruta electoralista a corto plazo; tenían otra lógica para el éxito. Después comprobaron que seguían las concesiones: de Juana al hospital de cinco estrellas, Otegi al escenario mediático y, para empezar en serio, legalización de una sigla instrumental como ANV para ir facilitando poder en los municipios de la Madre Patria. Después vieron que el PP se subía a las barbas electorales en las últimas municipales. Y para que Zapatero no caiga en la tentación de parar las cesiones, amenazan con hundirlo. Las nuevas víctimas posibles serían anónimos accidentes de la historia; ya se sabe que es una cruel partera de la liberación nacionalista. ETA ha envidado a la grande; sin descartar el órdago de un próximo atentado. Sólo arriesga a la chica; años de cárcel con probabilidad de salir en poco tiempo. Pero el beneficio, el incentivo del triunfo, es más probable. El presidente español los necesita más que ETA a él; es su proyecto estrella en esta legislatura. Hasta los llevó al Parlamento Europeo, sesión simbólica que los etarras celebraron con una sustracción simultánea de pistolas en Francia. Zapatero duda, escenifica medidas de bajo coste; detenciones de cachorros, un poco más de cárcel para De Juana, etcétera. Pero la piedra de toque estribará en si usará toda su influencia para restar el poder institucional adquirido por los etarras, en si ilegaliza ANV. Lo peor del tiempo perdido radica en las nuevas víctimas que puedan caer.