La teta
Opinión
29 May 2006. Actualizado a las 07:00 h.
AVIADO estás, lector, si me crees dado a refocilarme en prominencias o convexidades que la necia corrección política ha reducido a todo lo contrario, a concavidades o senos. No toca hoy Semántica Mastológica, pero enseguida dejamos claro que la Mulier Sapiens Sapientissima tiene dos convexidades o prominencias llamadas pechos, mamas, tetas¿ y separadas por un seno, alias canalillo. Facilito un paralelo facilito: en lo que los antiguos llamaron Sinus Artabrorum, seno de los ártabros, está claro que el seno, lo entrante, son las rías de O Ferrol, Ares, Betanzos y A Coruña, limitadas y articuladas por las prominencias que son los cabos Prioriño, Punta Coitelada, Seixo Blanco y Punta Herminia. Si no me entiende el ejemplo ¡allá usted y su barca, que yo con usted no navego, y menos todavía por A Marola! ¡Ah, y no me vaya por ahí diciendo que yo dije que Prioriño y Cia. son tetas! La Teta de hoy, ya mayúscula, es el Estado, término que consagró Maquiavelo y que otros fueron definiendo, siempre a más, en atribuciones y competencias. La aportación original de España a la Teoría y Práctica del Estado ha sido la de los funcionarios interinos con tres, cuatro, cinco¿ trienios de interinidad, disparate semántico mucho más grave que el de llamarle senos a la tetas. Con mil avances sociales que no hace falta detallar, el Estado-Cocón que te mete en cintura y te ordeña los cuartos acaba teniendo cara de Momio y de la lógica de tenerlo obligado a remediar equis apuros o necesidades se pasa a verlo como la Teta inagotable y obligada a dar leche a todas horas para todo cuanto se nos antoje. Y ¡ay! con El que no llora no mama como himno de la Coordinadora de Aspirantes a la Lactancia. Llevamos unos días con noticia de un par de presuntos pufos graves, con daños millonarios en miles de bolsillos. Tal vez los afectados tengan datos, argumentos y vías para denunciar al Estado por negligencia en sus deberes de control, y con sentencia firme a su favor tengan las reparaciones que la ley prevea. Pero lo que no me mola nada es ver que algún perjudicado crea que por la vía política ya puede conseguir que el Estado-Teta le «devuelva» lo que le pufaron en una inversión privada en mercado libre de valores. En una pancarta que decía algo así como Escucha, Zapatero, queremos el dinero reconocemos la valía poética del autor, pero podemos dar por seguro que a Zapatero la rima lo dejará frío y se remitirá a la prosa jurídica, que tiene fama de seca, pero precisa. Poco de prosa jurídica y mucho de El que no llora no mama veo yo en que se liberalicen o como se diga los peajes en Rande y en A Barcala, pero solamente ahí. Con mi carné de militante del BCB, pregunto a los que se cuelgan esa medalla por qué no se cuelgan también, y ya, la de los miles y miles de peajes que pagamos miles y miles de gallegos en otros puntos de Galicia, pues no veo con qué criterio de igualdad acordaron la medida, y les rogaría una explicación que no sea de Estado-Teta ni de Xunta-Tetiña.