La estrategia de ERC
Opinión
15 May 2006. Actualizado a las 07:00 h.
HAN SIDO objeto de toda clase de chistes. Los sucesivos cambios de actitud de ERC respecto del nuevo Estatuto catalán han alimentado muchas viñetas y programas de humor, y con razón. Pero esto no debería llevarnos a creer que se trata de una estúpida danza sin sentido. Por el contrario, hay que analizar su comportamiento en clave partidista, y no de política general. Porque los ojos de ERC están puestos en el futuro, y para ello quiere fabricar un presente-trampolín que le garantice un porvenir con mucho mayor apoyo popular. ¿Justifica esto que vote no al nuevo Estatuto? La respuesta es, sin duda, afirmativa. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) no tiene nada que ganar si apoya un nuevo Estatuto, que así obtendría un respaldo probablemente muy mayoritario. Le interesa lo contrario. Lo que busca. Un Estatuto que logre un sí no clamoroso y en cualquier caso con menor apoyo que el Estatuto anterior. ¿Por qué? Porque sólo así pueden tener porvenir las siguientes afirmaciones de Carod- Rovira: 1) «España es un proyecto que está acabado», 2) «Hay un contexto sociológico (en España, claro) que impide ir más adelante por la vía estatutaria», 3) «El acuerdo Zapatero-Mas es la constatación histórica de que Madrid siempre acaba entendiéndose con la derecha catalana, sacrificando la ilusión de Cataluña» y 4) la votación del próximo día 18 de junio mostrará «la insatisfacción del pueblo catalán» ante avances estatutarios tan minúsculos (aunque en realidad sean mayúsculos). ¿Cuál es la apuesta de ERC? Llegar con las manos libres a ese momento en el que, ya contabilizados los votos del referéndum, todas las fuerzas miren hacia delante y vean (si se cumplen sus previsiones) un sí no muy alto, un no considerable y una abstención de campeonato. Porque, en esta situación, quienes tendrían un problema serían el PSC y CiU, los patrocinadores del nuevo Estatuto. ¿De quién será el futuro? Según ERC, de quien sea capaz de pedir más para un pueblo catalán que, paradójicamente, habría demostrado pedir mucho menos de lo que dicen. Será su forma de leer los resultados del referéndum. Por eso están trabajando para que sean así. Es su lógica.