El peor final
Opinión
11 Apr 2005. Actualizado a las 07:00 h.
UN PEDAZO de la historia política de Galicia se ha desgajado para siempre. Beiras fue devorado hace dos años por los mismos que se sirvieron de sus rizos canos para situar al nacionalismo como segunda fuerza política de Galicia durante las dos últimas legislaturas. A partir de las municipales del 2003, el BNG escenificó con crueldad el degüello a cámara lenta del que fue su cabeza de cartel desde las primeras elecciones autonómicas. Todos vieron que el líder había sido decapitado; todos menos Beiras y los beiristas. Confiado en su aura, osó semanas atrás echarle un pulso a los mismos que lo apuñalaron. Lo perdió, le obligaron a pedir perdón por exigir un puesto en las listas electorales y quedó sin otro camino que el que conduce a un triste final: despedirse derrotado.