Violencia ¿de género?
Opinión
12 Feb 2004. Actualizado a las 06:00 h.
EN PAÍS sin teta en pantalla, pero con silla eléctrica, sufren con delirio la beatería cutre que llaman corrección política, madre de las peores cursilerías y los más infumables eufemismos: por ejemplo, dicen «violencia de género» para no decir violencia de sexo. Un eufemismo que mola cantidubi entre progres a la violeta, una americanada más de las que se te meten en tu vida pongas como te pongas y aunque te pases el día predicando contra ellos. Violencia de género: un foco cae sobre una foca y la mata. El foco tiene género masculino, pero no tiene sexo, al menos el foco del que yo hablo. La foca tiene género femenino, que no estorba para que su sexo sea femenino, foca hembra, o masculino, foca macho. Violencia de sexo: Juan, de sexo masculino, se carga a María, de sexo femenino. Que Juan sea de género gramatical masculino y María sea de género gramatical femenino no quita ni pone nada a la violencia, que es de sexo y no es de género. Lamentemos de pasada que el diccionario y el uso estén en la berza con su rutina de que la violencia es doméstica y el compañero es sentimental . El Oxford English Dictionnary certifica que gender , el género, no es sex , el sexo, y que ambos términos tienen significados y campos de uso netamente distintos. Y lo más curioso es que la teima de la violencia de género para decir que un sexo maltrata al otro es un eufemismo cutre y cursi parido por hablantes de una lengua, la inglesa, que carece de género gramatical y que, por tanto, deberían estar totalmente libres de la confusión que en lenguas con género gramatical se produce entre género y sexo. Confusión absurda, pues género gramatical y sexo natural tienen algo en común, pero están muy lejos de ser sinónimos o de corresponderse biunívocamente. La razón para que la corrección política anglófona haya aprovechado la terminología gramatical para parir ese uso eufemístico de gender es que sex es pecado, además de palabra quemada en cosas como sexy, sex symbol, sex shop, sex pot, sex appeal ... o sexo débil, bello sexo ... y demás florecillas del sexismo machista. El argumento de que con gender , género, se hace énfasis en lo social o cultural, mientras que sex , sexo, suena demasiado a natural, incluso animal, es tonto con balcones a la calle, grado máximo de la tontería. En lo social o cultural los géneros que conozco son los literarios, los gramaticales, los textiles, los taxonómicos previos a las especies y los individuos, etcétera, etcétera y lo que de verdad hay en la sociedad es un sexo masculino, un macho o varón que se permite discriminar, mangonear y maltratar al sexo femenino, a la mujer o hembra. Los géneros ni sufren ni padecen. En fin, lo del género ya mola mucho más que el sexo, pero es eufemismo a la violeta y mejor sería llamar al pan, pan y al vino, vino, no irse por la tangente y recuperar y afirmar los sentidos rectos y precisos que las palabras tienen, sin dejarse vencer porque se nos hayan ido a palabros .