Los intereses creados
Opinión
22 May 2003. Actualizado a las 07:00 h.
AL FINAL se imponen los intereses creados y, cada uno con su argumento debajo del brazo, todos vuelven al seno de la ONU para apoyar la resolución sobre Irak presentada conjuntamente por Estados Unidos, Reino Unido y España. Los países contrarios a la guerra, Francia, Alemania y Rusia manifiestan ahora sentirse escuchados y atendidos, y muestran una predisposición favorable para lograr «la unidad de la comunidad internacional», que es «la mejor garantía de legitimidad y eficacia para Irak y Oriente Próximo», según el ministro francés de Asuntos Exteriores, Dominique de Villepin. Una decisión que sucede en el tiempo a los gestos de amistad prodigados desde Berlín, París y Moscú hacia los Estados Unidos en los últimos días, con motivo de la visita de Colin Powell. Francia, Alemania y Rusia advierten, sin embargo, que esta resolución no significa una legitimación de la guerra sino una mirada hacia el futuro en busca de lo que más conviene a todos. Lo cual viste bien su pasado de no a la guerra y ennoblece su actual empeño de lograr que los Estados Unidos vuelvan a transitar por los pasillos de la ONU como un miembro más del Consejo de Seguridad. La labor de los aliados de Bush ha sido clave en este punto, sin duda. El presidente americano y su equipo no se caracterizan precisamente por su deseo de atarse las manos con las lianas burocrático-diplomáticas de la ONU, sobre cuya utilidad albergan cada vez más dudas. Unas dudas que no tienen los demás. Francia no ignora lo que vale su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Rusia también conoce el valor del suyo. Y ambos países saben que tiene que existir la ONU para que se sostenga su rango mundial y su legítima ambición de propiciar y favorecer un mundo multipolar y un derecho internacional de aplicación real. El vínculo trasatlántico no corre peligro: lo protegen montañas de intereses creados que ninguna de las partes ignora. En virtud de ellos, ya se ha implicado a la OTAN en la posguerra iraquí, en apoyo del despliegue polaco. Detrás vendrán otros pasos. Los que dicten los intereses creados.