La Voz de Galicia

El juego ha terminado

Opinión

CARLOS G. REIGOSA

10 Apr 2003. Actualizado a las 07:00 h.

LAS PALABRAS ante los periodistas del embajador iraquí en la ONU, Mohamed al Duri, no pudieron ser más acertadas: «The game is over» («el juego ha terminado»). Y cuando se le preguntó a qué se refería, aclaró: «La guerra». Un añadido innecesario porque su primera expresión había sido nítida y reveladora. El diabólico juego de intereses, amenazas, mentiras, desafíos, arrogancias, despropósitos y muertos que ha sido la guerra ha concluido. Donald Rumsfeld, secretario de Defensa estadounidense, todavía se cree en la obligación de advertir que quedan «combates peligrosos». Pero todo el mundo sabe que la guerra, en los términos tradicionales de confrontación de ejércitos, está liquidada, y el régimen totalitario iraquí se ha volatilizado. Ni siquiera es una cuestión relevante qué ha ocurrido con el tirano fanfarrón Sadam Huseín. Como bien dijo un alto cargo de la Casa Blanca, «está bajo tierra, en sentido literal o en sentido figurado». Las escaramuzas que restan pueden ser más o menos violentas, pero ya no serán relevantes. Empieza, pues, la posguerra, con la consiguiente (y tan ambicionada) reconstrucción de Irak. Algo que se pondrá en marcha tan pronto como hayan pasado estos días de caos, asaltos, ajustes de cuentas y desórdenes que siguen a todas las contiendas y que tan poco bueno dicen de la condición humana. El juego bélico, con el incomparable despliegue de armas sofisticadas por parte de EE.?UU., ha cumplido sus objetivos. La exhibición ha sido tan abrumadora que probablemente los presupuestos militares de países como Rusia o China se verán incrementados próximamente. Lo visto estos días ha permitido hacerse una idea de las distancias que median entre unos y otros cuando se habla de capacidad militar en una conflagración sólo formalmente convencional. La ventaja estadounidense avala el concepto de una superpotencia única. Los próximos pasos son, sin embargo, los más importantes. En ellos estará, en germen, lo que va a ser el nuevo orden, con el entronizamiento de la ONU o con su reducción a servicio doméstico. Es la nueva clave de la situación.


Comentar