Hechos probados
Opinión
06 Feb 2003. Actualizado a las 06:00 h.
Sadam Husein (genocida por cuya perfidia han muerto ya medio millón de iraquíes) invadió Kuwait en 1991. Aquello suponía una injusticia absoluta, pero resultaba complicado que el mundo se conmoviese por Kuwait, un país megamillonario que de facto es el cortijo de la familia Al Sabah (cabeza de una tiranía dulcificada por los petrodólares). Sin embargo, pronto aparecieron testimonios de la maldad iraquí, «hechos probados» que sacudieron el corazón de Occidente. Una joven enfermera, que había logrado huir del hospital de Kuwait City en plena invasión, relató cómo los soldados iraquíes habían arrancado a los bebés de sus incubadoras para arrojarlos al suelo. Hasta los pétreos congresistas estadounidenses, curtidos por mil liortas, lagrimearon al conocer tanta vileza. Al tiempo, apareció un vídeo casero (rodado por el inefable aficionado ) que mostraba la resistencia épica de los kuwaitíes, que con la única defensa de unos obsoletos rifles se batían gallardos contra los tanques de Irak. (Hoy, 13 años después, sabemos que la enfermera vivía en Washington: era la hija del embajador de Kuwait. En cuanto al vídeo de la resistencia... fue rodado en Nuevo México por una agencia de relaciones públicas).