EL ADO
Opinión
13 Jun 2002. Actualizado a las 07:00 h.
La consecución de los Juegos Olímpicos de Barcelona hizo necesario potenciar el deporte español de alto nivel, para lo que se requería una mayor dotación financiera que permitiera diseñar un plan de becas para los deportistas que tuvieran posibilidades de éxito. El objetivo no sólo estaba en conseguir una organización modélica de los juegos, sino también demostrar la excelencia de nuestro deporte de competición. El erario público no podía asumir los recursos necesarios, por lo que se consideró la colaboración del sector privado, proponiendo, por primera vez, un plan estatal de patrocinio, en el marco de una nueva entidad sin ánimo de lucro, la Asociación de Deportes Olímpicos (ADO), creada en febrero de 1988 por el Comité Olímpico Español (COE), el Consejo Superior de Deportes (CSD) y Radiotelevisión Española, que gestionó las aportaciones económicas de prestigiosas empresas para garantizar una digna representación de España en Barcelona 92. Las 23 empresas colaboradoras proporcionaron, a lo largo de cinco años, una cantidad aproximada de 12.600 millones de pesetas que se distribuyeron conforme al porcentaje acordado, que suponía destinar, a través de las federaciones, un 60% a la preparación deportiva. Además, se destinó un 20% para publicidad en TVE, que ésta bonificó hasta el 30% y que supuso una sustancial ventaja publicitaria y de promoción para las empresas patrocinadoras. Todo ello hizo posible obtener unos resultados excelentes, 22 medallas más otras 17 en los deportes de demostración, acrecentando nuestro prestigio deportivo y superando el secular complejo español. De esta forma, ADO se ha convertido en una herramienta imprescindible en la preparación de los juegos y para el futuro deportivo del olimpismo español. Para enviar preguntas: que.es@lavoz.es