PERVERSO
Opinión
E. GONDREDO / NO VA MÁS
20 Aug 2001. Actualizado a las 07:00 h.
Muchas sombras oscurecen la extraña explosión de San Sebastián. Hay algo cierto e irreversible: una mujer muerta y un bebé salvajamente mutilado. Otra certidumbre: alguien extremadamente malo maquinó para causar daño. Y por si no fuera bastante, escondió la carga en un juguete, objeto de fantasías, de ilusiones y hasta de la esperanza.