La Voz de Galicia

Carlos Mouriz y su fórmula del éxito

Opa Racing

J. VALENCIA, I. MEITÍN REDACCIÓN

El guía del CD Lugo de Tercera a Segunda División entre el 2004 y el 2011 repitió hazaña en un Racing de Ferrol donde controla desde los viajes hasta la venta de entradas

05 Jun 2023. Actualizado a las 16:54 h.

En el Racing de Ferrol no se mueve ni un pelo sin el visto bueno de Carlos Mouriz (Lugo, 1960). Es el jefe. Su cargo en el club es el de director deportivo, aunque todo depende de él. Con su incondicional equipo de trabajo —Cristina Valiño, Lina Pérez, Belén Aneiros y Marcos Martín—, el que fuera jefe de la parcela deportiva del Club Deportivo Lugo entre el 2004 y el 2015 gestiona el día a día del club ferrolano en todos los sentidos, desde los viajes hasta la venta de entradas, temas económicos o de planificación. Como en el Ángel Carro, es el padre de un proyecto que ha devuelto la ilusión a un club y a una afición que añoraba el fútbol profesional.

Que tan pocas personas puedan mantener el día a día del Racing con buena salud, solo es posible por el compromiso y la entrega de unos empleados que no dudan en echarle horas, incluso, en algún momento puntual, quedarse sin comer, para mantener la venta de entradas abierta hasta el mediodía y así facilitar la vida a los aficionados, ansiosos por su localidad.

 

La mano derecha de Élite

Carlos Mouriz tiene todo este poder porque es la persona de confianza de los propietarios del club, el Grupo Élite. Confiaron en él y en su buen hacer para llevar a buen puerto la nave racinguistas. Llegó al club el 22 de noviembre del 2017 para encargarse de la dirección deportiva y poner en marcha, paso a paso, un proyecto para devolver al Racing de Ferrol a la Liga de Fútbol Profesional. Fue el encargo que recibió de los máximos accionistas de la entidad, el Grupo Élite, que había tomado el relevo de la familia Silveira, al comprarle sus acciones y también las que tenía en su poder el Concello de Ferrol.

Mouriz llegó avalado por su éxito en el Lugo, en el que fue once años director deportivo. En Ferrol, no lo tuvo fácil en su comienzo. Se encontró a un equipo roto y una situación compleja, por lo que no pudo evitar el descenso a Tercera. Fue necesario resetear todo el club, partir desde cero. La apuesta económica de los nuevos propietarios volvió a meter al Racing en el mercado. Carlos Mouriz empleó los recursos en planificar un equipo, no pensado para salir de Tercera, sino en que pudiera tener continuidad en el futuro. Tras un fugaz pasó de Ricardo López, la llegada de Emilio Larraz, uno de esos técnicos con cabeza, ayudó al Racing a crecer y subir primero a Segunda B, y posteriormente meterse en la nueva Primera Federación.

 

Apuesta por Cristóbal

Ya en el tercer escalón del fútbol español, Carlos Mouriz contrató calidad, se fijó prioritariamente en los futbolistas gallegos y en traer a todos los jugadores de Ferrolterra que fuera posible. También cuidó los detalles. No le valía el talento, también buscó a buenas personas, de ahí la familiaridad en el vestuario. El 11 de enero del 2021, tras la destitución de Emilio Larraz, llegó al club Cristóbal Parralo. Un técnico excepcional, y un nuevo acierto de Mouriz. En su primera campaña llevó al Racing al play off, aunque no hubo suerte en la primera ronda en Vigo y, ahora, la Liga de Fútbol Profesional vuelve a ser una realidad.

 

Solo cuatro técnicos en su etapa como director deportivo en el Ángel Carro

El arquitecto del exitoso proyecto del Racing de Ferrol vive en Lugo y a principios de siglo fue el principal artífice de la resurrección del conjunto albivermello. En el Ángel Carro se hizo cargo de la dirección deportiva en los albores de la temporada 2004/2005. Fue la apuesta más firme del entonces nuevo presidente, José Bouso, para acabar con un época de crisis que estuvo a punto de desembocar en la desaparición del club. Ocho años le bastaron al actual «jefe» del conjunto racinguista para empujar al Lugo de Tercera a Segunda División, con la continuidad como premisa ineludible.

Durante la década en la que Mouriz asumió los galones en la entidad lucense, solo cuatro entrenadores pasaron por el banquillo del Ángel Carro. Recurrió primero a un clásico como Carlos Ballesta, pero el Valladolid B les negó el ascenso a Segunda B en la segunda eliminatoria. Dio en la techa con Juan Fidalgo, quien no solo subió al equipo, sino que, además, en su segunda campaña lo dejó en la novena plaza en la categoría de bronce. Fonsi Valverde fue el encargado de la consolidación en Segunda B (2007/2008 y 2008/2009) y Quique Setién se ocupó del despegue hasta alcanzar el fútbol profesional. En la primera campaña del técnico cántabro el Lugo concluyó en la séptima posición y solo un año después se proclamó campeón de grupo, pero el Murcia le cerraría el paso a Segunda. En el 2012 se produjo el anhelado ascenso y el tándem formado por Mouriz y Setién también triunfaría en las dos campañas en Segunda antes de que Tino Saqués cogiera el mando.

 


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