«Lugo está de pena»
Lugo
El mal olor y la basura inundan la ciudad pese al civismo de los lucenses
29 Jun 2014. Actualizado a las 07:00 h.
Han pasado casi tres semanas desde que las calles, plazas y aceras de Lugo fueron limpiadas a conciencia y baldeadas por última vez, y la sensación de suciedad inunda el ambiente. «Lugo está de pena. Pero lo peor no es para nosotros, que venimos de visita, sino para los habitantes», lamentaba ayer a mediodía Carmín Dobaño en la Rúa Falcón, junto a la Oficina de Turismo de la Xunta. Para esta vecina de Los Tilos, en Teo, el Ayuntamiento «tendría que obligar a las partes [empresa y trabajadores de Urbaser] a sentarse» a negociar hasta llegar a un acuerdo. «Ves que la gente intenta ser ordenada, colocar la basura junto a los contenedores sin tirarla, pero no da para más», comentó.
Llenan la ciudad los desperdicios y el olor, que en zonas de Quiroga Ballesteros, la Rúa Falcón, la Praza da Soidade o Bolaño Rivadeneira, entre otros, es apestoso. Y eso pese a los servicios mínimos del servicio de recogida, que casi ningún día han llegado a completarse, y la actuación de los equipos de Tragsa y el montado por Urbaser con trabajadores de otras ciudades; pero especialmente al civismo de los lucenses.