La universidad coruñesa dedica un edificio a Xoana Capdevielle
Lugo
Rábade, donde apareció asesinada, estudia dedicarle un monumento
19 May 2006. Actualizado a las 07:00 h.
La bibliotecaria e intelectual Xoana Capdevielle da nombre desde ayer al centro de documentación y archivo de la Universidade da Coruña, situado a la entrada del campus de Elviña. A las 10 horas se inauguró este edificio, acto al que acudieron, además del rector José María Barja, el sobrino nieto de la homenajeada, Fernando Gómez Pérez-Carballo. La Universidade da Coruña rinde así tributo a una mujer adelantada a su tiempo, esposa del Gobernador Civil de A Coruña en la II República, Francisco Pérez Carballo, y que fue asesinada por los sublevados en 1936, días después de que su marido corriese idéntica suerte. El pasado jueves, la escritora y profesora del campus lucense Carme Blanco participó junto al sobrino nieto de Capdevielle en un homenaje celebrado en la Maestranza con la intención de recuperar la memoria de esta mujer progresista. Una iniciativa compartida en Rábade, donde estudian dedicarle un monolito en el lugar donde apareció su cuerpo sin vida hace 70 años. El Concello de Rábade también tiene intención de ponerle el nombre de la bibliotecaria a un parque de la villa, así como instalar una placa en el lugar donde apareció su cuerpo. Capdevielle fue una pionera, una mujer metida en el mundo laboral, rodeada de intelectuales de la talla de Ortega y Gasset -de quien fue alumna-, Nóvoa Santos o Pío Baroja, en una época en la que esto no era, ni de lejos, lo habitual. «Era una mujer adelantada a su tiempo, una innovadora. Y eso terminó volviéndose en su contra y costándole la vida», cuenta su sobrino nieto, Fernando Gómez Pérez-Carballo. Sobre el homenaje que se le rinde estos días en A Coruña, destaca la importancia de que se le haga a ella en solitario: «Es importante que se valore su obra sin necesidad de que esté siempre ligada a Francisco Pérez Carballo». Celebra la recuperación de la memoria de su tía abuela, asesinada por los falangistas «estando embarazada y sin saber que su marido estaba muerto». La Asociación para a Dignificación das Vítimas do Fascismo, que dirigen Sarille y Rodríguez Fer, pidieron públicamente que algunos de los centros que se levantan en la Cidade da Cultura lleve su nombre.