La Láctea, una vía muerta junto a la del ferrocarril
Lugo
B. LÁZARE EN DIRECTO Los vecinos piden una solución al corte de la calle por el nuevo puente de Romai
29 Jan 2002. Actualizado a las 06:00 h.
La Rúa Vía Láctea era antes una calle bastante transitada, utilizada también como cordón de comunicación entre la ciudad y los barrios del otro lado del ferrocarril. Esos tiempos se acabaron y actualmente incluso los propios residentes tienen problemas para entrar en ella con determinados vehículos o, simplemente, no podrán llevar camiones de tamaño medio. Por la parte baja el acceso es a través de un paso subterráneo que sólo puede ser usado por turismos y vehículos no muy voluminosos. Por la parte de arriba el problema no es la estrechez del viejo puente Romai sino la invasión del nuevo, en construcción, que cruza la calle a un nivel superior, con unos dos metros de diferencia entre el pavimento de uno y otra. «Aquí ninguén nos informa en condicións. Sólo unha vez, antes de comenza-las obras, fomos á Deputación e ensinaronnos unha maqueta na que sólo se apreciaba unha pequeniña diferencia entre o nivel da ponte nova e o da rúa. Agora atopámonos con que hai un desnivel insalvable que nos deixa a rúa cortada e a nós casi incomunicados», afirma un hombre que se arrepiente y pide que no salga su nombre, «porque non quero problemas», matiza. Todo lo que dice el vecino lo corrobora su mujer. Aclara que ahora el camión del gasóleo tiene problemas para entrar en la Rúa Primavera, y prefiere ni imaginarse lo que puede ocurrir si un día tiene que acudir un camión grande de los bomberos, ya que a los demás ni se les ocurriría intentar llegar allí. Un vecino de los que demuestra estar más enterado de los planes de obras públicas, aunque asegura que nadie les dice nada, es escéptico con respecto a las promesas y a la actitud de los grupos políticos. «Primeiro andaron por aquí os do PP, e cambiouse de lugar a ponte e cortóusenos a rúa; despois viñeron os do Bloque e o alcalde, que asegurou que non iría para adiante nin a ponte nin o edificio do outro lado, e xa ve vostede como está todo». Estos vecinos también cargan las tintas en las críticas por la construcción de un gran edificio en el espacio comprendido entre la Segunda Ronda y el puente. Consideran incomprensible que a estas alturas el terreno, hasta hace poco utilizado como glorieta, no hubiese quedado para un enlace espacioso. La mole, según señalan, no guarda la alineación con los demás y deja sólo un espacio de 14 metros hasta la vía, para prolongar la avenida de Duquesa de Lugo. El más enterado de la situación del plan Paradai aclara que ellos no se oponen al desarrollo urbanístico del barrio ni a ninguna mejora. Consideran necesarios los nuevos pasos y el trazado de calles, pero quieren que les hagan un buen acceso a Vía Láctea, aunque sea a través de la glorieta del río Rato; que la reparcelación no esté orientada exclusivamente en beneficio de los grandes promotores, ni que los envíen a ellos para los pisos sociales.