La Voz de Galicia

El año que viene, más y mejor

Lemos

Alberto López alberto.lopez@lavoz.es

28 Jul 2009. Actualizado a las 02:55 h.

Pasó el fin de semana y con él la quinta edición de la Festa do Río. Una edición que mantuvo un esquema similar al de las anteriores -excepto en la incorporación de la cena popular- y que resultó todo un éxito. De hecho, la organización está convencida de que las próximas ediciones deben mantener un programa similar, ya que está demostrado que el actual funciona. Desde media mañana del sábado, embarcaciones llegadas de toda Galicia y Portugal inundaron el tramo de río comprendido entre el Parque dos Condes y la cervecería Anchoas. El domingo, el movimiento fue algo menor ya que buena parte de las embarcaciones participantes regresaron a sus lugares de origen, pero aún así fueron muchos los que participaron en los paseos en barca. En tierra, los reyes fueron los niños, que durante todo el fin de semana jugaron como lo hacían sus abuelos a juegos tradicionales como la chave, los bolos o el aro. Los mayores, mientras, podían entretenerse observando las demostraciones de Rosendo González y Manuel Sarandón , dos pescadores de Arbo que explicaban prácticamente en que consistía el trabajo de redero. Diversión y entretenimiento para todos los gustos, incluso para los que les gusta el deporte, que pudieron disfrutar de los partidos de la Copa Galicia de Kayak Polo.

La cena a orillas del Cabe organizada por los hosteleros paralelamente a la celebración de la Festa do Río, también fue un éxito. Aunque no cumplió las expectativas -los organizadores esperaban reunir a mucha más gente- al final fueron casi medio millar de personas las que acudieron a la cita. Una cifra con la que los hosteleros se sienten satisfechos para una primera edición y que esperan mejorar en próximas celebraciones. Además de los que asistieron a la cena, hay que sumarle todos los que se pasaron por el bar a tomarse algo. Las caipirinhas hicieron furor la noche del sábado.

Muchos de los que participaron en la cena asistieron despues -llamados por la música- al espectáculo con luz negra Transfluorum, del actor y coreografo Gilles Coupet , en el que las formas, colores y movimientos que nacen de la oscuridad crean una curiosa coreografía que recuerda los trucos de magia y que no deja indiferente a nadie.


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