La generación tecnológica
Lemos
En directo | El estilo de vida de los jóvenes Pequeños, plateados y con batería. Así son los accesorios de los adolescentes. La informática y la telefonía definen sus complementos y su tiempo de ocio
08 Feb 2006. Actualizado a las 06:00 h.
«Quiero un móvil». Esta es una de las frases más repetidas en los hogares ourensanos en los que los padres han decidido que sus hijos son todavía demasiado pequeños como para tener un teléfono propio. Los menores de catorce años también quieren disponer de móvil y cada vez es más habitual que lo utilicen, aunque su uso en ese tramo de edad todavía no es mayoritario. Aún así, los pocos que emplean esta tecnología (casi tres de cada diez) ejercen un efecto dominó. Sus amigos y compañeros los utilizan como argumento ante sus progenitores a la hora de solicitar, por enésima vez, que le compren uno. Los que ya han cumplido quince años lo tienen más fácil. Lo dicen las estadísticas y lo confirma la calle. Paula tienen 16 años y estudia primero de Bachillerato en un instituto ourensano. Usa el móvil desde hace dos años y hace quince días que cambió la tarjeta por el contrato: «Me lo pagan mis padres pero yo intento no pasarme». De hecho, ayer ni siquiera había llevado el teléfono a clases. «Total, tengo que tenerlo apagado». Además del móvil, Paula tiene ordenador en casa. E internet, aunque no sabe qué tipo de conexión. Lo utiliza para obtener información para trabajos del instituto -«Pero pocas veces»- y sobre todo para engancharse al messenger, una sistema que le permite conectarse con varios amigos a la vez en tiempo real. Este programa de mensajería instantánea de Hotmail lo utilizan miles de jóvenes para mantenerse en contacto. Necesidad Más precoz en lo de las nuevas tecnologías fue David. Tiene veinte años y usa el móvil desde los once. «Participaba en competiciones deportivas, tenía que viajar fuera y lo necesitaba», recuerda ahora. Estudia un ciclo formativo en la capital y en casa dispone de ordenador e internet. Pero no es el único que aprovecha la conexión ADSL: «Mis padres también lo utilizan». Y un apunte: en las puertas de los institutos se ven algunos de los modelos de móvil más moderno. Para ir a la última ya no bastan los vaqueros de marca.