Antenas de móviles
Lemos
24 Jul 2002. Actualizado a las 07:00 h.
Tres conocidas empresas de telefonía móvil han lanzado una ofensiva en los medios de comunicación para alertar al ciudadano de «la caída de la calidad del servicio» si los ayuntamientos persisten en paralizar la instalación de nuevas antenas. Tanta dosis de altruísmo por su parte oculta que lo que de verdad les preocupa es que una inversiónde 16.296 millones de euros en los próximos diez años se vaya al carajo. Como la tajada es importante, echan mano de los «más de ocho millones de turistas extranjeros que recalan en las costas españolas este verano, a los que se une el éxodo masivo desde el interior del país». Pobrecitos si no les dejamos mandar por el móvil mensajes a buen precio para ligar, jugar o convocar a los colegas de la pandilla. Claro está, a raíz del último episodio en Monforte (antena más nueva, instalación sin permiso, con viviendas a menos de 15 metros) ciertas empresas de móviles podrán utilizar el recurso de colocar su caseta como si clavasen una sombrilla en la playa. Con o sin ordenanza municipal, el fin económico está dominando el interés público (político) y, en última instancia, a la capacidad de una sociedad para organizarse.