La Voz de Galicia

Las tres preguntas clave de las elecciones holandesas

Internacional

cristina porteiro bruselas / cprresponsal la fragmentación extrema del voto

Jornada electoral en Holanda

Habrá que sacar la calculadora tras las elecciones. Hay varias coaliciones posibles, pero todas necesitan la alianza de entre cuatro o cinco partidos

15 Mar 2017. Actualizado a las 12:05 h.

No son pocos los que en España consideraban que un tripartito haría «ingobernable» el país. Las dudas sobre la estabilidad del Ejecutivo, las diferencias entre los líderes de las formaciones aliadas, el temor al anticipo de elecciones... Imaginen ese escenario y multiplíquenlo por dos. El resultado no es otro que el mapa político holandés. Una interminable amalgama de partidos (hasta 15) que podrían acabar el día con representación parlamentaria en la Tweede Kamer. La fragmentación del voto es tal, que los expertos han tenido que sacar las calculadoras para poder esbozar las posibles ecuaciones que podrían resultar en una coalición de Gobierno. 

¿Repetirá Mark Rutte?

Los sondeos le dan como ganador. Si así fuese, podría tomar la iniciativa para formar Gobierno repitiendo a la cabeza del Ejecutivo en el que lleva desde el 2010. Los liberales se presentan como un partido puente, capaz de unir fuerzas de derecha e izquierda, y con el aval de haber superado los años de crisis y ajustes sin perder el liderazgo, aun dejándose por el camino casi la mitad de los escaños respecto a los comicios del 2012.  No hacen ascos a ninguna alianza a no ser que incluya al PVV de Geert Wilders: «Esto no va a suceder. La posibilidad es cero», aseguró Rutte. 

¿Qué tipo de coalición podría liderar el liberal? 

De entre todas las combinaciones hay dos más plausibles y ambas entrañan una gran dificultad negociadora al requerir el apoyo mínimo de cinco fuerzas. Por un lado, la gran coalición: una alianza de partidos de todo el espectro político. Sí, en Holanda es posible. Aunque las negociaciones se presentan hercúleas, el VVD de centro derecha de Rutte podría estrechar la mano de los demócratas cristianos (CDA), los liberales progresistas (D66), los verdes (GroenLinks) y los socialdemócratas (PvdA), su actual socio. La otra opción sería una coalición más de centro, en la que los socialdemócratas quedasen excluidos en favor de la Unión Cristiana (CU). Hay quien apunta a una tercera vía y es la de la coalición de centro-izquierda que pasaría básicamente por excluir al VVD de Rutte y al PVV de Wilders y buscar apoyos en los partidos más residuales de la cámara. Es la opción preferida por los socialistas del SP, quienes con una estimación de voto del 10% (14-16 escaños) se niegan a respaldar a Rutte. 

¿Puede  Wilders entrar a formar parte de un eventual Gobierno?

No, si Rutte cumple su palabra y no negocia con el PVV, como sí hizo en las elecciones del 2010, una maniobra que llevó al colapso del Gobierno en el 2012. Las cuentas no le salen al xenófobo, al que sus rivales políticos han relegado al ostracismo. En el mejor de los casos y si se diese el escenario de que algunos partidos  conservadores le apoyasen, lograría poco más de la mitad de los escaños que necesita para alcanzar la mayoría (76). 


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