La reconstrucción de Palmira es algo «ilusorio», según una experta
Internacional
Así está ahora Palmira
Annie Sartre-Fauriat está «perpleja» ante el entusiasmo por que la ciudad haya sido «liberada entre comillas» mientras el país sigue viviendo una «catástrofe humanitaria»
28 Mar 2016. Actualizado a las 20:15 h.
El Ejército sirio ha logrado hacerse con el control total de la histórica ciudad de Palmira, que había estado en los últimos meses bajo el control del Estado Islámico y que quedó gravemente dañada como consecuencia de los combates en la ciudad.
A pesar del entusiasmo generalizado por la recuperación del lugar, que cuenta con grandes e importantes vestigios grecorromanos, la experta de la Unesco para el patrimonio sirio Annie Sartre-Fauriat ha rebajado los ánimos y considera que sería «ilusorio» pensar que los graves daños podrán ser reparados. Además, considera que está perpleja por el entusiasmo generalizado por que Palmira haya sido «liberada entre comillas» al considerar que no se debe olvidar «todo lo que fue destruido y la catástrofe humanitaria del país».
La historiadora especialista de Oriente Medio indicó a la AFP que al escuchar «que se va a reconstruir el templo de Bel, me parece ilusorio. No se puede reconstruir algo que se encuentra en un estado de escombros y de polvo. ¿Construir qué? ¿Un templo de nuevo? Quizás haya otras prioridades en Siria antes de reconstruir las ruinas», observa la miembro del grupo de expertos sobre una de las estructuras destruidas durante el control del Estado Islámico. Junto al mencionado templo de Bel, erigido en el año 32, también se destruyó otra de las joyas de Palmira, el santuario de Baalshamin, así como la ciudadela del siglo XIII, el Arco del Triunfo, algunas torres funerarias y el León de Al Lat, incluidos todos ellos en el sitio patrimonio mundial de la Humanidad de la Unesco.
Conocida como «la perla del desierto», Palmira tiene más de 2.000 años de antigüedad y se precisaría, según el responsable de Antigüedades y Museos de Siria, de al menos cinco años para rehabilitar los monumentos destruidos o dañados a consecuencia de los diez meses de ocupación yihadista. «Tenemos el personal cualificado, tenemos los conocimientos y los estudios, pero desde luego es necesario el visto bueno de la Unesco y podremos comenzar los trabajos en un año», añadió.
Museo saqueado
«También será necesario que la guerra se termine y que el sitio esté protegido», señala Sartre-Fauriat. «Mientras el ejército sirio esté en el interior, no estoy tranquila. No olvidemos que el ejército, que ocupó el lugar entre 2012 y 2015, hizo muchos destrozos y saqueos», recuerda la historiadora.
«No nos engañemos. No por que hayamos retomado Palmira a Dáesh se ha terminado la guerra. Esta recuperación es una operación política, mediática, respecto a la opinión pública del régimen de Bashar al Asad», remata mientras recibe sin cesar nuevas fotografías y videos directamente de la zona, «muchos vestigios tienen que darse por perdidos».
Así, en un video que recibió el lunes, se ve por primera vez el interior del museo de Palmira, transformado en tribunal por el EI y en el que se produjo «un verdadero saqueo. Al contrario de lo que pensábamos, las piezas del museo no fueron vaciadas, porque el servicio de antigüedades sólo tuvo 48 horas para envolver (las obras), y las piezas monumentales no pudieron ser trasladadas», explica.