La Voz de Galicia

Una ciudad sitiada y rota por el terror

Internacional

Cristina Porteiro Bruselas /corresponsal

El nivel de alarma fue elevado al máximo y el transporte público fue paralizado

23 Mar 2016. Actualizado a las 05:00 h.

Bruselas volvió a convertirse en una ciudad en estado de sitio. El terror yihadista tornó desde primera hora la jornada en un día negro para sus vecinos y en una pesadilla logística para las autoridades belgas, quienes decidieron en una reunión de urgencia  elevar el nivel de alarma terrorista al máximo (4), por recomendación del Órgano para el Análisis de la Amenaza (OCAM). Eso se traduce sobre el terreno en más presencia militar y policial, más controles y el bloqueo en el acceso a infraestructuras sensibles. Las arterias principales de la ciudad se paralizaron para desplegar la ayuda a las víctimas y dar caza a los sospechosos huidos. 

Transporte público

Los primeros efectos se dejaron notar en el transporte público. Ni autobuses ni tranvías pudieron circular por la mañana. Las bocas de metro se mantuvieron cerradas y todas las líneas que atraviesan la ciudad suspendieron la circulación hasta media tarde, cuando al menos dos de ellas restauraron el servicio. Ante las dificultades para poder trasladarse, algunos residentes ofrecieron de forma espontánea traslados en coche o albergue para quienes se vieron afectados. Las estaciones de tren también se cerraron a cal y canto tras las explosiones. Ningún tren Eurostar ni Thalys pudieron salir o entrar a la capital belga. El tráfico en las estaciones Midi, Central y Norde fue reestablecido a las 16.00 horas con servicios mínimos y se multiplicaron las medidas de seguridad y efectivos policiales. 

Escuelas

Las autoridades blindaron colegios y escuelas, objetivos potenciales de ataques terroristas. Los alumnos y profesores se atrincheraron tras las paredes de los centros con la orden de no dejar salir ni entrar a nadie. A pesar de la alerta máxima, hoy abrirán sus puertas con medidas muy estrictas de seguridad e identificación.

Comercio 

El pequeño comercio no cerró sus puertas. Los centros comerciales sí lo hicieron. Las grandes aglomeraciones en su interior los ponen en la diana de los terroristas. Las empresas mantuvieron a los trabajadores dentro de las oficinas, en especial en las zonas con operativos en curso.

Rue de la Loi 

La principal arteria que comunica las instituciones europeas con el centro de la ciudad pemaneció desierta. En medio de la vía está la parada de metro de Maalbeek. Solo las ambulancias y la policía circulaban por ella. Los túneles principales de la capital también se cortaron al tráfico para aislar la zona del atentado. 

Instituciones

«Hemos activado el mecanismo de crisis y aumentado el nivel de alerta a naranja. Todas las reuniones se cancelan. El personal debe quedarse en casa o en el edificio», aseguraban fuentes del Consejo. El Parlamento Europeo también adoptó la misma medida. El edificio de la Comisión Europea y otro anexo, el Lex, fueron evacuados. 

El tráfico aéreo evita Bélgica. Tras el cierre del aeropuerto Zaventem de Bruselas, los vuelos fueron desviados a otras ciudades o bien anulados. Hoy operarán algunos desde el aeropuerto de Charleroi, cercano a la capital belga

Aeropuerto 

El aeropuerto de Zaventem suspendió 500 vuelos tras el atentado terrorista y desvió 50 hacia otros como el de Charleroi, Lieja y Ostende. El espacio aéreo de Bruselas fue cerrado y su aeropuerto permanecerá hoy cerrado aunque se podría reabrir mañana. «Como resultado de los ataques, otros países han incrementado las medidas de seguridad en los aeropuertos. Esto podría causar retrasos adicionales para los pasajeros», advierte Eurocontrol. Compañías como Brussels Airlines y Lufthansa cancelaron sus vuelos para hoy desde Bruselas, lo que afectó a unos 26.000 pasajeros. Desde España, fueron 45 los cancelados a Bruselas de los 67 programados. Para hoy son 80 los que estaban programados a Zaventem desde España. Sí operarán los siete de Ryanair pero a Charleroi, al sur de Bruselas.

Centrales nucleares

La polémica central nuclear de Tihange funciona solo con el personal imprescindible. Parte de su plantilla fue evacuada. El reactor está en el punto de mira de los terroristas. Hace solo un mes se descubrió que los yihadistas estaban vigilando al director del centro de investigación nuclear belga, Eric van Walle, y la planta ha sido objeto de múltiples sabotajes. 

Peligran los grandes eventos deportivos de fútbol y ciclismo

Como ocurrió tras los atentados de París, Bruselas ha decretado el estado de máxima alerta y los grandes eventos deportivos fueron suspendidos. El primero de ellos fue el entrenamiento de la selección belga. La gran duda es si el partido amistoso Bélgica-Portugal del martes 29 tendrá lugar. El pasado domingo, durante la final de la Copa de Bélgica entre el Standard de Lieja y el Brujas en el estadio Rey Balduino, la policía prohibió el acceso a los espectadores con mochilas. Los cacheos fueron sistemáticos en la entrada del recinto. Sí se mantendrá el partido amistoso entre Holanda y Francia, el viernes en Ámsterdam.

La temporada ciclista, de gran tradición en Bélgica, podría también ser una víctima colateral de los atentados de Bruselas, en un momento en el que el país ha decretado tres días de luto oficial.


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