Los Kirchner afrontan su primer test electoral
Internacional
09 Mar 2009. Actualizado a las 02:00 h.
Sin incidentes y en un clima de normalidad se celebraron ayer los comicios en la provincia argentina de Catamarca, el primer test electoral del año para el Gobierno de Cristina Fernández con vistas a las legislativas de octubre a nivel nacional.
Unos 239.000 habitantes de esta provincia, lindante con los Andes y que en los últimos años es destino de importantes inversiones mineras, acudieron ayer a las urnas para elegir 21 diputados provinciales, ocho senadores departamentales, 50 concejales y un alcalde. Más de 2.500 policías participan en el operativo de seguridad de estos comicios, considerados de gran valor para el Gobierno central, ya que por primera vez se miden candidatos seguidores del ex presidente Néstor Kirchner con aliados al vicepresidente Julio Cobos, enfrentado con el Ejecutivo.
El kirchnerista Frente Justicialista por la Victoria se enfrenta al Frente Cívico y Social, compuesto por fuerzas afines al vicepresidente Cobos, un socialdemócrata que pasó hace un año a la oposición sin renunciar al puesto, y al gobernador catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral.
Cobos selló su alejamiento definitivo del kirchnerismo cuando a mediados del 2008 su voto sepultó el proyecto oficial de impuestos móviles a las exportaciones de granos, una iniciativa que desató un prolongado conflicto con los productores agropecuarios que minó la popularidad del Gobierno.
El dirigente había sido expulsado de la segunda fuerza parlamentaria, la Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata), por haber integrado en el 2007 la fórmula con Cristina Fernández y ahora se dedica a tejer alianzas con la oposición y la dirigencia agropecuaria.
Los radicales K
La atención que despierta la elección catamarqueña a nivel nacional se explica además por la puja entre los Kirchner y Cobos, cabeza en otra época de los llamados radicales K.
Sin embargo, el verdadero desafío electoral del Gobierno tendrá lugar en la renovación parcial del Congreso Nacional en octubre, cuando llegará no solo con el desgaste de la batalla con el campo, sino con la espada de Damocles de la crisis económica sobre su cabeza.
A falta de resultados al cierre de esta edición, el favorito en las últimas encuestas es el Frente Cívico y Social, que gobierna desde hace 18 años la provincia. Los Kirchner se aliaron en Catamarca con sus viejos adversarios de la derecha y ultraderecha peronista, entre ellos el ex gobernador Ramón Saadi y Luis Barrionuevo, jefe de una corriente antioficialista de la central obrera CGT.
Saadi es miembro de un clan familiar que gobernó durante dos decenios esa provincia con un estilo feudal y mano de hierro contra los opositores. El frente kirchnerista catamarqueño parece no tener un futuro esperanzador, ya que el sindicalista Barrionuevo adelantó el sábado que perderá la elección y responsabilizó a Néstor Kirchner por el resultado.