Barack Obama tira de la cantera de Clinton para su equipo de transición
Internacional
Ya recibió información reservada de la CIA y hoy celebrará su primera rueda de prensa desde la elección
07 Nov 2008. Actualizado a las 15:02 h.
El presidente electo de EE.UU. no pierde el tiempo. Aunque hasta el 20 de enero no jura su cargo, Barack Obama ya ha empezado a trabajar como presidente desde su cuartel general de Chicago. Ayer recibió información reservada de funcionarios de inteligencia, designó a su jefe de gabinete, Rahm Emanuel, y fijó para hoy su primera rueda de prensa.
Obama, como demostró en su campaña, no deja nada al azar. Su presidencia se espera muy complicada debido a la crisis económica y a las dos guerras en las que está embarcado el país, por lo que ha decidido hacer una transición rápida con personas con experiencia de gobierno que recupera de la cantera de Bill Clinton.
El senador por Illinois quiere evitar el error que el ex presidente cometió en 1992, al nombrar las carteras sin tener un jefe de gabinete que organizara. Aprendiendo de los errores ajenos, su primera decisión ha sido llenar ese puesto clave en las estructura de poder con el congresista por Illinois Rahm Emanuel, actual líder demócrata de la Cámara de Representantes y discípulo del ex mandatario a cuya esposa derrotó en las primarias.
El equipo que realizará la transición está formado por doce personas, cinco mujeres y siete hombres, que también son ex miembros de las dos Administraciones Clinton. Otra de las características comunes de ese equipo es su talante progresista y que ninguno es un peso pesado del Partido Demócrata. Todos ellos son abogados o licenciados en leyes y solo dos, Valery Jarret y Susan Rice, son afroamericanas. Además hay un latino, el tejano Federico Peña, y una india, Sonal Shah. Algunas de estas personas llevan preparando la entrada de Obama en la Casa Blanca desde hace varias semanas.
El equipo
El equipo está dirigido por John Podesta, un hombre con mucha experiencia en Washington y muy próximo a Bill Clinton. Los codirectores son Pete Rouse, jefe de gabinete de Obama en el Senado, y Valery Jarret, amiga de los Obama desde hace años y cuya experiencia pública se limita al Ayuntamiento de Chicago. Esto no es lo habitual entre los nombres que aparecen en este gabinete del cambio, ya que la mayoría cuenta con experiencia en el Gobierno federal.
Es el caso de Susan E. Rice, ex subsecretaria de Asuntos Africanos y muy próxima a Madeline Albright; Carol Browner, también perteneciente al círculo de la ex secretaria de Estado y ex directora de la Agencia de Protección Ambiental. Otros de los miembros son Gregory B. Craig, que dirigió la defensa del ex presidente durante el juicio político al que tuvo que enfrentarse; William Daley, ex secretario de Estado de Comercio; Federico Peña, ex secretario de Estado de Transportes o Michael Froman, que formó parte del Departamento del Tesoro, todos ellos en la Administración Clinton.
Robert Gibbs, estratega de comunicaciones de Obama durante la campaña, parecía destinado a convertirse en el nuevo portavoz de la Casa Blanca.
Estrategia ante la cumbre
Su primera misión era convocar hoy una conferencia de prensa centrada en la economía y donde podría anunciarse la primera cartera, la del secretario del Tesoro. Un puesto para el que el ex secretario Larry Summers, el favorito de Obama y artífice de la bonanza económica de Clinton, era el más nombrado para el cargo.
Con la cumbre económica de Washington a solo una semana, ese cargo electo es prioritario. Barack Obama no estará en dicha reunión, ya que, según los analistas, no desea suscribir con su presencia los compromisos que adopte su desacreditado antecesor. No obstante, aprovechará la presencia de los mandatarios extranjeros para estrenar los contactos bilaterales.